“La vida no es la suma de lo que hemos sido, sino de lo que anhelamos ser”.
Ortega y Gasset
Arranco el comentario de hoy con una cita de Ortega y Gasset que usé ayer sábado en mi discurso de toma de posesión: la suma de lo que anhelamos ser -a nivel personal y familiar, en la política- es la vida, un compendio de ilusiones, de metas y proyectos de futuro.
Por eso, 16 años después de haber sido elegido Presidente de La Rioja, la tierra por la que trabajo y me empeño día a día, en San Millán reviví los mismos nervios, las mismas ilusiones, que la primera vez. Y es que el acto de San Millán, para uno, es algo especial, porque además del componente institucional que lo define, es el día en que estoy rodeado, arropado y apoyado por toda mi familia. Y ante ellos, renuevo mi compromiso de trabajo, porque son ellos que cada día renuevan su confianza, sus apoyos en mí. Especialmente, mi mujer y mi hija, con sus palabras; a veces basta con una mirada, nunca sobran sus generosos gestos.
Esta imagen que reúne en una instantánea a todos mis familiares me hace pensar también en quienes, para mí, fueron ejemplo de trabajo y de generosidad. En esta Legislatura ya no nos acompañará, pero su legado me guiará siempre. Por eso, si “en la vida solo un exceso es recomendable, el exceso de gratitud”, mi agradecimiento a todos ellos, a mi padre y a toda mi familia, es infinito.
Pero no es la suma de lo que hemos sido, sino lo que anhelamos ser. Por eso, y con el nombramiento -muy próximo ya- de quienes serán mis Consejeros y compañeros de Gobierno, es hora de trabajar más que nunca, de obtener más con menos, de garantizar la confianza de nuestras gentes, de ofrecer diálogo y colaboración a todos, de forma constructiva, que no interesada, para juntos hacer reales esos anhelos que todos deseamos para La Rioja.
Fue acogerme en su despacho y, repentinamente, la emoción me trajo a la memoria muchas instantáneas: la tarde en la que vino a afiliarse a la antigua sede de Murrieta; el día en que fue nombrada Presidenta de las Nuevas Generaciones; la jornada -dura- en la que tuvo que hacerse de repente cabeza del grupo municipal; la designación como representante de La Rioja en el Comité Ejecutivo Nacional; la -feliz- mañana en Riojaforum en la que presentó su equipo; o la noche en la que obtuvo la más abultada de las mayorías nunca obtenidas en Logroño en unos comicios municipales. Imágenes, que a modo de flash, me resumen su dilatada y exitosa carrera política.
Hablo de Cuca. Cuca Gamarra, mi alcaldesa, porque me siento igeano y logroñés, por los años que aquí llevo viviendo. Mi compañera de partido. A sus 36 años –quién los pillara- está escribiendo la historia de su ciudad natal. Ciudad por y para la que vive y sueña. Sin complejos, como los de su generación. Sin cuotas, que en nada ayudan. Cuca ha sabido trabajar con tesón, con mucho esfuerzo y perseverancia –como buena capricornio- para poder a ilusionar a los logroñeses.
Cuca es juventud, ilusión y proyectos; es garra, trabajo y equipo; Cuca es austeridad, colaboración y eficacia; es renovación, apuesta y futuro. Cuca es Yoli, Marta, Noemí, Raquel o Maite y tantas mujeres a la vez que se implican por su pueblo, por su ciudad, dejando a parte otras satisfacciones o proyectos personales. Mujeres de partido, y partido de las mujeres (como muestra, tres alcaldesas populares de cabeceras de comarca).
Por eso, por los momentos que he vivido con ella; por los que me va a tocar vivir, trabajando de su lado; por la emoción sentida en su toma de posesión; y por todos los valores que ella representa, hoy me siento realmente orgulloso.

Cada año, cuando llega el 9 de junio, La Rioja reconoce la trayectoria, la personalidad y el carácter de dos de sus riojanos o instituciones célebres, a través de sus distinciones más reconocidas: las Medallas de La Rioja de este año han ido a reconocer ese carácter sencillo, humilde, que da una larga vida dedicada al trabajo, de dos figuras, dos trabajadores y a la vez empresarios ilustres, David García López y Dionisio Ruiz Ijalba.
Sus empresas, transportes y viveros en un caso, transporte y construcción en otro, y bodegas en los dos, han ido haciendo Comunidad a lo largo de las últimas décadas. Empresas de corte familiar que fueron creciendo, con mucho sacrificio, a la par que nuestra región.
El de San Asensio (1936) y el de Nestares (1931) bien merecen esta distinción de Riojanos Ilustres. Dos vidas paralelas que representan la de otros muchos de enorme espíritu emprendedor y extraordinario apego a su tierra, a La Rioja. La humildad, la constancia, la bondad, el sacrificio y el compromiso, el riesgo empresarial, y sobre todo, su principal valor y riqueza: la familia, son valores que aquí se aprecian, y no podía ser en otro día, sino en el Día de La Rioja, el momento de reconocer el trabajo de ambos.
Un trabajo que tendrá, que tiene, buen legado y mucho futuro en sus hijos y nietos: no hace falta más que ver el discurso con el que el joven nieto de Perica nos encandiló en San Millán. Un reconocimiento que es fruto de su pasión por La Rioja.
(Las imágenes son de larioja.com)

Me siento orgulloso también de ser del Partido Popular, el partido más grande de La Rioja. Si pintamos el mapa de La Rioja, lo vemos plenamente azul. Los riojanos han optado por nuestro modelo de trabajo, frente a la poca confianza y expectativas del PSOE. Lo han hecho con contundencia. El pasado 22 de mayo se inició una nueva etapa que culminará en un triunfo en La Moncloa para Mariano Rajoy.
Son cinco legislaturas ya de apoyo consecutivo de los riojanos hacia la candidatura del Partido Popular que tengo el honor y la responsabilidad de encabezar. Y de las cinco, ésta es la más sentida. Es la primera jornada electoral en la que mi padre no está y eso pesa, porque él fue quien cultivó en mí la pasión por la política, la dedicación a los demás. En estas elecciones he conseguido las mismas mayorías absolutas que él, así que no puedo hacer otra cosa sino brindarle este triunfo.
Quiero felicitar por último a todos los afiliados que han trabajado en la campaña, y a todos nuestros alcaldes y concejales, pero especialmente a una persona: una mujer joven que va a devolver la ilusión a Logroño, la ciudad en la que vivo: Cuca, mi alcaldesa, y me pongo a su disposición.
La riqueza de una tierra como la nuestra se distribuye en tantos rincones, en tantos paisajes, que una vida entera dedicada a recorrer La Rioja no basta para conocer su rico patrimonio.
Por eso, ayer quise hacer un paréntesis en plena campaña electoral, para agradecer a los calagurritanos el importante trabajo desarrollado en la capilla de los Santos Mártires. Una capilla que es patrimonio y emblema de los calagurritanos –de hecho está consagrada a los patronos de la ciudad- y es también orgullo de todos los riojanos.
Por su belleza bien pudiera estar el retablo expuesto durante estos meses en La Rioja Tierra Abierta, por ser su estilo del mejor barroco. Y digna de alabanza es también la disposición de tantos calagurritanos que han colaborado en su restauración, junto a las instituciones. Unos aportando su tiempo, otros con una aportación más técnica, como la del arquitecto, otros arrimando el hombro económicamente: ahí están las familias Losantos, González, o varias empresas muy ligadas a la ciudad.
Seis años de trabajos (primero del retablo, y ahora de cúpula, pechinas y su entorno) bien coordinados por la Cofradía de los Santos, que desde mi modesta opinión, han dado un fruto magnífico.
Muchas veces sólo nos fijamos en el valor -innegable- que tienen las piedras y nos olvidamos de descubrir a nuestro lado a esas personas que desde el anonimato, desde la discreción, trabajan día a día para la rehabilitación y conservación de nuestra historia.
No suelo hablar de temas más ‘políticos’ en el blog, pero hoy el Boletín Oficial de La Rioja publica la declaración notarial del patrimonio de cada uno de los miembros del Gobierno que presido, que ya recogía el Registro de actividades, bienes patrimoniales e intereses. Se publica con el mismo modelo que el del Gobierno Central, aunque no en todas las Comunidades se hace esto, y aquí con más garantías porque se hace ante notario.
Por eso, quiero usar también esta ventana para informar de que mi única actividad en estos años ha sido y es la de Presidente del Gobierno. Y no hay nada en esta vida que me haga sentir más orgulloso, que el dedicarme por entero, con todas mis fuerzas, a trabajar por mi tierra. En este sentido, el sueldo del Presidente es conocido y público, 71.886 euros brutos anuales, y la ley que lo contempla fue aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos en el Parlamento de La Rioja.
Quería dar algún dato más concreto de lo que aparece hoy publicado en el BOR. En cuanto a mi patrimonio, y no doy ubicaciones por razones obvias, mis bienes son los siguientes:
- la vivienda familiar, en Logroño, un piso en el que resido desde hace 26 años y cuya escritura está fechada en 1985;
- una finca de ocio en el medio rural, de la que ya he hablado en otras ocasiones en este blog y en la que paso mis pocos ratos de descanso. Tiene una sencilla edificación y una pequeña piscina prefabricada. La escritura de la finca es de 1982;
- dos plazas de garaje cerca del piso; la primera escriturada en 1997, con trastero; la segunda es del año 2002, y es de concesión administrativa por 75 años. Las dos para uso de mi hija (mientras vivía con nosotros) y de mi suegro;
- y un vehículo que es más un capricho que otra cosa, un SEAT 600 del año 1950. No poseo ni utilizo otro coche, excepto cuando he de hacer viajes particulares de larga distancia en los que hago uso del vehículo de mi suegro (es una de las ventajas que tiene el que tu mujer sea hija única).
Y para concluir, en cuentas bancarias, en planes de pensiones y plazos fijos, el valor de rescate de los bienes que tengo es de 194.797 euros, en los que se incluye la herencia recibida tras la muerte de mi padre. Esto es todo.
Pero también he de decir que mi principal patrimonio son todos aquellos hombres y mujeres que en los años que llevo de Presidente me han acompañado y han trabajado por La Rioja, desde el primer consejero hasta el último concejal del pueblo más pequeño, y sobre todo, y por encima de todas las cosas, mi principal patrimonio es mi familia.

Con la sinceridad que les caracteriza a los niños, y con muchísima gracia me ha contestado uno de los alumnos: “somos todos de Medrano menos el profesor”. Y es que esas aulas me recordaban a las aulas de mi niñez en Igea, aunque las de ahora incorporen hasta ordenadores y más colorido, se respira en ellas la esencia de la Educación con mayúsculas, el ansia por querer aprender y reside en ellas la auténtica vocación del profesor.
20 niños son los que conforman la sección de Medrano perteneciente al CRA de Nalda. Colegios rurales agrupados (que eso es un CRA) a veces tan poco valorados o tan desconocidos. En una región como la nuestra, con tantos municipios, 174 nada más y nada menos, el trabajo a realizar en estos colegios del mundo rural es fundamental para toda la Comunidad, así como las figuras de sus docentes, con una labor impagable, desplazándose muchos de ellos todos los días desde la capital hasta pueblos tan distantes como el mío, Igea, como las Viniegras, u otros incluso más lejanos. En estos centros una sencilla reforma puede suponer mucho.
Lejos de ambicionar grandes proyectos de nuevos edificios, estos colegios exigen soluciones imaginativas, pequeñas ampliaciones, nuevos equipos, materiales… todo para contribuir al altísimo nivel de calidad en la educación que La Rioja se ha marcado en los últimos años y que la comunidad internacional así nos ha reconocido. En Medrano ha habido que quitarle un salón al bar para dárselo a la escuela. Los vecinos saben qué es prioritario en esta vida y la educación lo es.
Ahora los alumnos de Medrano cuentan con tres aulas, la de infantil (la nueva y más amplia), la de primaria y otra de apoyo. De eso se trata la política, de tomar decisiones que beneficien a todos, al bien común. De dar soluciones. La educación de los riojanos del futuro lo merece.

Alfaro se ha convertido esta semana en la verdadera capital de La Rioja. La inauguración de la quinta edición de La Rioja Tierra Abierta convierte a la ciudad alfareña en el foco de atención cultural, turística y económica de nuestra región durante los próximos meses. Por los menos hasta el 12 de octubre, fecha en que se clausura la exposición. Y digo Ciudad, porque ese título que le otorgara Felipe IV, hace ahora 400 años atrás, es el que nos hace mirar a una época, la del barroco español, la España de los Austrias, que supone el leitmotiv de la muestra.
Alfaro resplandece con el siglo de Oro y reivindica el arte de su Colegiata en todo su explendor: el trabajo de las distintas Administraciones Públicas, Fundación Caja Rioja y la Diócesis han conseguido recuperar el patrimonio histórico-artístico de Alfaro, de incalculable valor, y poner en valor la colegiata de San Miguel, prueba fehaciente de la voluntad de un pueblo y el principal legado de esta exposición.
Un pueblo que ha querido implicarse con entera voluntad. Un municipio que pretende recuperar su orgullo a través de una exposición que supone ya un aliciente, un motor para el desarrollo del sector turístico y del sector servicios de Alfaro, una exposición que va a marcar un antes y un después en la historia de la ciudad.
Son cinco ediciones ya y no me equivoco si digo que no hay quinto malo. Quisimos en su día organizar una muestra que diera a conocer La Rioja más allá de nuestras fronteras, que pusiera en valor los recursos patrimoniales, naturales y culturales de nuestra región, y que contribuyera a la profunda transformación que hemos ido experimentando en los últimos tiempos. Y personalmente estoy convencido de que Alfaro barroco ha superado todas las expectativas.
No se la pierdan.
El deporte riojano vive un gran momento en nuestra Comunidad: desde el profesional más laureado hasta el escolar menos conocido son miles los riojanos que cada semana, cada día, se entrenan para defender sus colores en tantas disciplinas deportivas. Y como sociedad, hemos de empaparnos y compartir los valores tan positivos que el deporte transmite.
No puedo ocultar mi orgullo por el papel que está realizando esta temporada en Europa el Naturhouse de balonmano; mi satisfacción por el Knet Rioja de baloncesto, a punto de conseguir el ascenso a la Leb Oro. El voleybol en nuestra comunidad tiene nombre de mujer y garantía de éxito: las chicas del Haro Rioja Voley estarán acompañadas esta próxima temporada por las murillejas del Nuchar Eurochamp en la Superliga femenina, tras su reciente ascenso.
Todos ellos, junto a nombres como el de Fernando Llorente, nuestro campeón del mundo, han de ser el aliciente para que niños y niñas de los clubes más humildes, a través de los juegos deportivos de La Rioja, vayan forjándose como mejores deportistas y como mejores personas, porque los valores del esfuerzo, la competitividad, el trabajo en equipo y la solidaridad se dan la mano en el deporte.
Ójala tuviéramos clubes en las más altas categorías de todos las disciplinas. En este sentido he de referirme al deporte Rey, al fútbol, a cuyos clubes deseo la mejor de las suertes: porque hay una gran afición y mucha gente involucrada en ello, el fútbol ya nos vuelve a dar alegrías. Pero es importante no olvidar la cantera.
Yo siempre me he pronunciado como seguidor de la pelota a mano, quizás por haberla mamado desde pequeño en mi pueblo, en Igea. Los hermanos Merino, Gorka, Cecilio o Rico, junto a Titín, son algunos de los pelotaris riojanos que nos van a hacer vibrar este año en nuestros frontones. Sirva su trabajo para reivindicar también un deporte minoritario, como la pelota, pero que muchos riojanos llevamos en la sangre. Para nada desconchado, sino con mucha tradición y con gran futuro.
PD: La foto que ilustra este texto corresponde a la portada de “La pelota en La Rioja”, libro que presentaban la semana pasada Sergio Andrés y Javier Castro, y cuya lectura recomiendo.
Cuando hablamos de grandes infraestructuras, de autovías, de nuevas carreteras, muchas veces parece que sólo nos quedamos con las grandes cifras, con el coste de tantos millones de euros que supone cada actuación de este corte. Hoy aprovecho la apertura al tráfico de la variante de Castañares para poner en valor otras cuestiones y es que La Rioja ha demostrado con creces su fortaleza para emprender obras de esta envergadura.
La variante de Castañares supone el primer paso de la futura autovía que vertebrará todo el corredor del Oja, y acerca ya por sí misma tres de los principales municipios de La Rioja Alta, como son Haro, Santo Domingo y Ezcaray. Nuestros paisajes del vino, el Camino de Santiago y la sierra de la Demanda, están ahora más cerca gracias a esta infraestructura que da ya solución técnica al horrible problema del tráfico en Castañares. Tráfico que suponía peligros, ruidos, además de contaminación, y que ahora se aleja del núcleo urbano para una mayor seguridad vial de todos.
Desde el municipio más grande hasta el más pequeño de La Rioja merecen las mejores infraestructuras, y todos los riojanos merecen que los políticos cumplamos la palabra dada: los vecinos de Castañares no se creían que iba a estar abierta la variante en esta Legislatura y ahí están los hechos.