“¿Quiénes son los que sufren? No sé, pero son míos”
Pablo Neruda
Vale la pena, se lo aseguro. Tal como ha afirmado su Alteza Real el Príncipe de Asturias hoy en nuestra tierra, ser voluntario vale la pena. Desde aquí agradezco otra vez a don Felipe y a doña Leticia la asistencia al acto de clausura del Congreso estatal de Voluntariado ( http://www.racimosdehumanidad.com), pues demuestran así su noble categoría humana y su implicación personal con los asuntos sociales y su apoyo a los voluntarios de nuestro país.
En La Rioja y en España el pilar económico y el social deben convivir con igual consideración y esfuerzo para lograr una sociedad más justa, para poner el acento en valores como la generosidad, la entrega, el altruismo, la solidaridad. El trabajo de estos chicos, estas chicas voluntarias, tantas personas mayores también que forman parte del voluntariado es vital en estos momentos de crisis (económica y de valores) que provocan mayores desigualdades sociales: ellos son los que nos abren los ojos a los dirigentes políticos, los que nos permiten con su trabajo establecer una dimensión de ayuda equilibrada, más solidaria y más comprensiva
Quiero mostraros este video grabado hace unos meses cuando me invitaron a Asprodema a participar como voluntario. Voluntario por un día donde me reencontré con viejas caras conocidas. Un día lleno de recuerdos y emociones porque Asprodema es parte de mi vida y el calor humano, el cariño que recibí ese día, pocas personas te lo pueden dar en este mundo. Solo un voluntario valora y comprende su cariño.
El Ayuntamiento es la casa de todos: parece una frase manida, pero es así, es la institución que más cerca está de sus vecinos, de los ciudadanos, y en el caso de los municipios más pequeños, donde éstos suelen concentrar varios servicios, esta realidad se hace más latente.
Así, este domingo, aprovechando la celebración de San Roquito (tan ligada según la tradición a procesión del humo de Arnedillo en San Andrés), inaugurábamos el Ayuntamiento de El Redal.
Y digo la casa de todos, de todos los redaleños: jóvenes y mayores, ya que alberga las oficinas municipales, el consultorio, el despacho de la asistenta social, además de otras dependencias culturales y juveniles; de los redaleños que están y de los que no, pues si bien lo inauguraba Miguel Sáenz, su alcalde, no es menos cierto que el edificio lleva la impronta de José Luis Gómez, quien nos dejara hace ahora 8 meses en un desgraciado accidente de tráfico. Sus ideas claras, su entrega constante por su pueblo hacían de José Luis un compañero ejemplar, inagotable a la hora de pedir y trabajar por su municipio en los 7 años que ostentó la alcaldía.
El año pasado se ponía en marcha el consultorio, la carretera a Ocón hace ahora dos años, y desde el Gobierno regional seguiremos trabajando por el desarrollo de todo el valle de Ocón. Edificios como éste, que aúnan múltiples servicios, han de servir para mejorar la calidad de vida de las riojanas y a los riojanos, vivan donde vivan, y con más razón, si es una zona tan hermosa como ésta.
Mujeres que sufrís a los violentos, no estáis solas. Quiero enviaros a todas las víctimas de violencia un mensaje de esperanza y de futuro: sabed que las administraciones y la sociedad estamos de vuestro lado. Tenemos que aprovechar un día como hoy, 25 de noviembre, día internacional contra la violencia de género para animaros a pedir ayuda, animaros a denunciar, porque estamos dispuestos y preparados para apoyaros a rehacer vuestra vida. La violencia de género vive muy cerca de nosotros, por eso no podemos mirar hacia otro lado, no podemos seguir en silencio.
Queremos que los maltratadotes cumplan con el todo el peso de la ley y queremos apoyaros para que podáis conseguir una recuperación integral, desde el punto de vista físico, anímico y social. En esta labor, las administraciones haríamos un esfuerzo en balde si no contásemos con tantos familiares, con tantos amigos, con tantos voluntarios que denuncian esta lacra.
A todos ellos mi agradecimiento, y desde aquí mi mensaje a todos los riojanos para que se unan a la Red Vecinal contra la violencia doméstica y de género: su labor es importantísima porque ofrecen a las víctimas algo fundamental, su compañía, y una cercanía y confianza que puede resultar difícil alcanzar desde la ventanilla de una administración.
El calor, la comprensión y la compañía de cada uno de nosotros son imprescindibles en su proceso de recuperación. Las víctimas necesitan contar con el respaldo de toda la sociedad para, entre todos, llegar a la tolerancia cero y poder acabar con esta cicatriz social que tanta sangre derrama cada año.
Spot contra la violencia de Género de la Consejería de Servicios Sociales
Las aguas del Ebro parecen dar auge a la jota riojana, pues es en Logroño, Calahorra, Rincón de Soto y Alfaro donde sus escuelas tienen más vida. Cuatro centros que están consiguiendo en los últimos años fomentar nuestra música más popular, la jota, entre la gente joven. Una labor de promoción de nuestro folclore digna de mención.

Dos semanas después de participar en Riojaforum en el II Festival de Escuelas de Jota de La Rioja, la Asociación de Amigos de la Jota de Rincón de Soto inauguraba este fin de semana su nueva sede, en la plaza Gallarza. Un espacio en el que ensayar, reunise y cantar a los cuatro vientos la jota riojana. Quizás por la inspiración de Antonio García, el ilustre jotero rinconero que da nombre a la Asociación; su escuela, la asociación y los múltiples festivales que celebran hermanados con grupos navarros y de cahirulos aragoneses hacen de Rincón en la actualidad el baluarte de la jota en La Rioja.
Y es que la jota nos une, seamos riojanos de La Rioja Baja, de la Alta, o de la sierra. La llevamos en la sangre. Es patrimonio de todos y hemos de reivindicarla como parte de nuestro acervo cultural. Como parte de lo que nos es propio, debemos potenciarla, ya que la jota supone una de nuestras señas de identidad.
PD: La fotografía es de Nely López Llorente.
El agua fue protagonista ayer domingo, y no me refiero a la de la lluvia, que hizo que mucha gente se quedara en casa, sino a la del Najerilla, el río que traviesa Nájera, la ciudad que le da nombre. Un río que une a los pueblos de la sierra -como dicen los propios serranos- con La Rioja; que une Cameros y la Demanda con el valle del Ebro. Uno de esos siete ríos que articulan, como siete venas, nuestra comunidad, dándole vida.
Y me quedo con esa idea de unión, reflejada en las aguas del Najerilla, y simbolizada en la nueva pasarela que inauguramos ayer. El cuarto de los puentes de Nájera se llama ya el de los pescadores, en honor a tantos aficionados a la pesca que hay en la comarca, zona truchera de La Rioja por excelencia. Una unión simbolizada también en tantos najerinos que nos acompañaron y que unían, con su presencia, un lado y otro del río, desde el barrio de Peñaescalera hasta la zona del frontón municipal. Ellos, los vecinos, son el reflejo del crecimiento de la ciudad; ellos reclamaban, con gran razón, esta cuarta arteria, y el buen hacer de su alcaldesa, Marta Martínez, ha conseguido que la obra esté concluida.
Pero las truchas no son el único producto de calidad de la zona. Ya les he hablado otras veces de la identificación que hay en este valle entre pueblos y marcas: el chorizo de Baños, el caparrón de Anguiano, y cómo olvidarnos de la Nuez de Pedroso. Por ello, sus vecinos celebraban este fin de semana la XIV edición del Festival de la Nuez, haciéndolo coincidir, como ya es costumbre, con la fiesta de la Virgen del Patricinio. Y es que Pedroso ha sabido identificarse y proteger un producto de extraordinarias características, fomentando su cultivo y dándose a conocer, aún más, gracias a él.
Un abrazo desde aquí a Elena Prior, su incansable alcaldesa, por el buen trabajo que está realizando; a los miembros de la Asociación Cultural El Roble por la excelente organización; a las personas que atendieron cada uno de los 25 puestos que había (aunque ya tuve la ocasión de saludarlos a todos ayer); y especialmente a los niños y jóvenes del grupo local de danzas, que tan bien interpretaron la Danza de Pedroso, para relacionar el folclore de esta comarca, tan rico, con su tierra, sus productos y sus gentes.

Hace hoy una semana celebrábamos el Día Internacional de la Mujer Rural. En fechas como ésta, conviene pararse a reflexionar el porqué mismo de esta celebración. Y es que durante mucho tiempo, tanto el colectivo femenino como el mundo rural han sufrido serias discriminaciones. La mujer rural, por tanto, era víctima de ambas. Pero gracias al esfuerzo de cada una de ellas, a la labor de entidades como Afammer, y a la coordinación de medidas desde las administraciones, hemos conseguido que en La Rioja el mundo rural tenga oportunidades y posibilidades, que sea atractivo para nuevas iniciativas, inversiones y proyectos.
Y en esta tarea, la mujer ha contribuido de forma decisiva, por su infatigable capacidad de trabajo, por su relevancia en la toma de decisiones y por su organización. Ahí están los ejemplos de emprendoras que han puesto en marcha pequeños proyectos empresariales, relacionados con la artesanía, la apicultura o el turismo rural, por ejemplo. Qué decir de tantas mujeres concejalas y alcaldesas que luchan cada día por sus pueblos (ahí los ejemplos de Ribafecha, Rodezno, Jalón, Daroca, Galilea…).
Por eso, hoy mujer y mundo rural lo tienen todo a favor. Ese papel clave en la transformación de nuestros municipios más pequeños ha de ser valorado, reconocido para de esta forma continuar trabajando y alcanzar así nuevos retos y desafíos desde la igualdad, la inclusión y la colaboración y nunca desde la imposición.Y a la vez ha de servirnos a los dirigentes como ejemplo, como modelo de superación, siempre teniendo en cuenta que en este sentido aún quedan muchas cosas por hacer: las dificultades del campo español, o las cifras de paro femenino a nivel nacional, especialmente más altas en el mundo rural, no nos permiten bajar la guardia. Mujer y rural, un campo donde debemos seguir trabajando, una buena inversión.
Así la jornada que pude compartir con ellas el pasado viernes, con más de 500 mujeres de La Rioja Alta, de la Baja y de la sierra (pese a ser mala fecha por coincidir con vendimias), todas reunidas en Albelda, es una auténtica y merecida fiesta. Sobra decir que les faltó tiempo para enfundarme el delantal y repartir con ellas la paella, vino y orujo incluido. Porque cuando están juntas se divierten tanto como duro trabajan el resto del año.
(La fotografía es de josepargil).

Hoy es un día de alegría para todos los riojanos porque esos 33 hombres chilenos, con nombres y apellidos, con familias, retenidos hasta ayer a casi 700 metros de profundidad, han vuelto a la vida.
Como Presidente del Gobierno de La Rioja quiero felicitaros: debéis mostrar con orgullo vuestra procedencia, lucir en alto vuestra bandera, porque Chile, en esta operación de rescate, ha demostrado que cuando se trabaja de manera seria, firme y coordinada, los milagros pueden hacerse realidad.
Debemos fijarnos ahora en la sencillez y en la esperanza que nos han mostrado estos mineros, para valorar lo que somos, y caminar hacia el futuro de otra forma, con ilusión renovada.
Desde aquí, amigos chilenos, os traslado el cariño de todos los riojanos.
Hoy quisiera haberles hecho una valoración del viaje a Argentina y Chile, pero la actualidad manda y me hace mirar a nuestros países hermanos con dos sentimientos muy diferentes, la alegría de un Premio Nobel hispano, y el pesar por el fallecimiento de uno de los nuestros.

Mario Vargas Llosa, literato universal, peruano y español (y también un poco riojano), recibió ayer la noticia de la concesión del Premio Nobel, el más alto de los honores en Literatura. Vargas Llosa es y seguirá siendo un embajador excepcional de nuestra tierra, de nuestra lengua y de nuestro vino. El título de Doctor Honoris Causa por nuestra joven Universidad y el galardón Prestigio Rioja de nuestro Consejo Regulador, sellaron hace años ya la relación de este maestro de las letras con La Rioja.
“¿Cómo eran estos primeros contadores de historias, anónimos, remotos, tan antiguos caso como los lenguajes que ayudaron a forjar y les permitieron la existencia?”
El autor peruano nos lanzaba esta pregunta en su discurso de investidura, una cuestión que nos hacía reflexionar sobre los orígenes del hombre y de las lenguas, a la par que nos hacia mirar hacia los raíces de nuestra lengua, hacia Gonzalo de Berceo, hacia San Millán de la Cogolla -su cuna fundacional-… Por eso, hoy siento orgullo de este galardón porque Mario Vargas Llosa ha enriquecido siempre, con su pluma y con su persona, nuestro patrimonio más rico, nuestra civilización y nuestra cultura.
Y como decía, la actualidad también presenta momentos amargos, como la noticia del fallecimiento del industrial Félix Galilea, natural de San Martín de Jubera, que fuera Vicecónsul de España en Chile. A su familia, mi más sincero pesar.
El pasado domingo la agenda del Presidente marcaba tres inauguraciones en la misma mañana. Y muchas veces todos criticamos ese afán los políticos por inaugurar, por cortar cintas. Y nada más lejos de la realidad, me explico: aprovechamos las fiestas de Zarzosa para inaugurar una obra, y de paso, visitamos varias actuaciones desarrolladas en Munilla. He de reconocer que como Presidente, me gustaría poder estar más veces, y más tiempo, en los pueblos más pequeños, con sus vecinos. Por eso, romper la agenda habitual y disfrutar del domingo en esta zona, siempre es de agrado. Una zona, la de la Sierra de la Hez, el valle del Cidacos y la Reserva de la Biosfera que ha sufrido en los últimos años una notable transformación.
Claudio, el alcalde de Munilla, nos esperaba en la aldea Peroblasco con casi medio centenar de vecinos, para inaugurar el empedrado de la Plaza Mayor y de la calle Colladillo, contigua. La gente agradece infinitamente que el Presidente visite su municipio. También quedé gratamente sorprendido de la afluencia de personal, de turistas y vecinos, en Munilla, donde acababan de terminar las fiestas de la Virgen de la Soledad. Petra, una joven de 92 años, y digo Joven con mayúsculas porque ¡menudo espíritu!, fue la encargada de descubrir la placa con que se estrenaba la plaza de Santa María y la rehabilitación de la fuente. Una fuente de 4 caños y piedra de sillería a la que los vecinos tienen mucho cariño, por qué no decirlo.
A mediodía nos recibieron con los brazos abiertos los vecinos de Zarzosa, y su alcalde -José María- al frente, que celebraban la fiesta de la Virgen de Canalejas, para inaugurar junto al Zagal y a la Zagala 2010 la nueva plaza de la Iglesia y conocer una buena obra para el pueblo, la nueva pista polideportiva. Más tarde, con Carlos, Raquel, María, asistimos a los actos religiosos en la ermita, que está bastante bien conservada.
Un día en el alto Cidacos que sabe a poco, cuando uno comprueba el trabajo bien hecho, el desarrollo de estos municipios, cómo eran estos pueblos, por ejemplo, cuando entró de alcalde José María, hace 15 años, y el excelente cambio, a mejor, que han vivido hasta ahora.
Como uno más. Siempre he defendido que los políticos debemos ser, allí donde vayamos, como uno más. Y trabajar como los primeros. Por eso, ayer tuve el placer de colaborar con los vecinos de , echando una mano en el reparto de la popular patatada. Si los políticos adoptáramos más veces esta actitud, no tendríamos tan mala prensa.
Ayer, en mi visita a Bañares, me quedé gratamente sorprendido de la gente que acude al municipio en fiestas y del excepcional ambiente festivo que allí se respiraba. Más de mil personas se concentraron en el parque de La Salceda para degustar la patatada, que según me contaron, remonta sus orígenes 30 años atrás: al parecer, aquel año, se mató un novillo durante las fiestas de San Formerio, y desde entonces, con ternera o simplemente con chorizo, no ha habido año que no se haya celebrado comiendo las tradicionales (y económicas) patatas, por otro lado, un producto tan propio de la zona.
Mis saludos a los concejales que tan bien nos trataron, Juan José, principal anfitrión, Teresa, Enrique, junto a los alcaldes de Santurdejo y Villarta, Carmelo y José Miguel.
Pero de entre todas las personas con las que coincidí, quiero destacar ese saludo cálido, esa mirada profunda, que me transmitió Casimira, una abuela de Bañares de 92 años con la que pude conversar. Su familia llevaba el estanco, ella trabajó en la centralita telefónica del pueblo. Ahora son los móviles, los blogs, las redes sociales, lo que está de moda. A ella, y a todos esos mayores que han sabido con su trabajo construir nuestros municipios, el más atento de mis saludos.