Llevo varios días para escribir esta entrada. Resulta más difícil que a uno le salgan las palabras cuando lo que va a expresar son emociones. Pero vamos a intentarlo porque Noemí se lo merece.
Noemí Villanueva nos ha dejado. Su labor era discreta, poco notoria (aunque muy notable). Ella fue la telefonista del Gobierno de La Rioja. Antes de que fuéramos Comunidad Autónoma ya lo era de la Diputación. En aquellos tiempos surgió la amistad con mi padre y, gracias a esa relación, pude conocerla. Noemí era la que ponía voz a la Administración. Siempre con mucho cariño y con mucha diligencia, pues conocía, mejor incluso que yo, cada sección, a cada funcionario, a cada trabajador. ¡La de miles de llamadas y consultas que habrá atendido!
En todos los trabajos hay diferentes puestos, diferentes responsabilidades y, claro, diferentes personas que las desempeñan. La labor de los que tenemos el privilegio de ocupar algún cargo siempre es más conocida. Pero hay otras muchas personas a las que parece que no echamos de menos hasta que faltan. Noemí era ciega pero su ceguera no fue para ella un impedimento para superarse (más bien fue una espoleta). Fue una mujer que se hizo a sí misma con
esfuerzo -cómo no-, que se superó cada día. Noemí fue (aún me cuesta hablar de ella en pasado) un modelo para otras personas con discpacidad, por las muchas capacidades que demostraba. Una persona atenta a todo, amable, cariñosa… y siempre alegre.
Tuve una estrecha relación con ella. Por eso quise agradecerle su entrega en el momento de su jubilación: bajé con todos los consejeros a saludarla y felicitarla por su jubilación. La sustituyó otra mujer ciega, Mª Ángeles Allo.
Personalmente, siento mucha tristeza por perder la amistad que mantenía con ella. Hablaba con ella casi todas las semanas. La última vez fue unos pocos días antes de que nos dejara. Noemí, fue una persona que siempre me causó
admiración. Pero el mensaje que hoy nos lanzaría Noemí sería de alegría, en positivo. Así era ella: alegre, optimista. Y ese mensaje nos tiene que ayudar a ver a las personas con discapacidad como personas con los mismos derechos. Tenemos que poner todo nuestro esfuerzo para que se integren social y laboralmente.
Siempre en mi recuerdo, Noemí.
Últimamente vengo hablando (o, mejor dicho, escribiendo) en este blog de los rasgos distintivos que nos marcan a los riojanos. Y hoy, a raíz de mi presencia ayer en Alimentaria, quiero subrayar un concepto tan arraigado en nuestra tierra: la Agricultura, con mayúscula. La Agricultura como seña de identidad y la profesión de agricultor como rasgo característico de nuestra región: porque el campo y el medio rural adquieren en La Rioja una importancia especial hasta obtener la categoría de cultura.
La Rioja Agricultura. Cultura de la Tierra es el lema de la nueva campaña institucional que hemos puesto en marcha para promocionar esto que nos distingue: la fortaleza de nuestro sector primario. Es una campaña que tiene como protagonistas el rostro y las manos -trabajadas-, de Milagros, Alfonso, Luis Mari o Fernando. Ellos, riojanos de carne y hueso, con nombres y apellidos y no modelos retocados con photoshop, son el ejemplo de miles de agricultores, viticultores, ganaderos o artesanos quen de forma anónima, hacen región con su trabajo día a día.
Nadie sabe tanto de la tierra como ellos. Por eso, debemos reivindicar el agro riojano como una pieza básica en el desarrollo de esta región y como el verdadero motor de nuestra actividad económica y de la sociedad en la que vivimos.
El empeño que ponen estas personas y la experiencia que demuestran como profesionales son la auténtica garantía de la calidad de sus frutos. Calidad en origen y origen Rioja. La Rioja y los riojanos, la tierra y las personas, son protagonistas en Alimentaria.
Escribía ayer de la ruta jacobea con motivo de su influencia en la ciudad de Santo Domingo. Esa entrada me sirve hoy para enlazarla con el emotivo acto de apertura del Año Jacobeo que he podido compartir en Roncesvalles con los Príncipes de Asturias. Con los Príncipes y con los presidentes de Navarra, País Vasco, Castilla y León y Galicia, entre otras autoridades. Pocas citas nos reúnen a los representantes de tantos pueblos y tan diferentes. El Camino de Santiago demuestra así que la historia une a los pueblos. Nos une en la fe, el arte, la naturaleza, el patrimonio, nuestras gentes. Nos une en torno a una ruta de la que los riojanos somos protagonistas. Basta con preguntar a cualquier peregrino para comprobar la huella que dejamos los riojanos cuando pasan por aquí. Todos alaban nuestra hospitalidad, nuestra solidaridad. El Camino es nuestra mejor campaña de promoción y, a la vez, nuestra mejor tarjeta de presentación en todo el mundo.
Kaipacha Inti y Lardero
Ese valor de la solidaridad tan presente, tan protagonista en los peregrinos, me hace traer a este blog el nombre de una persona, de una ONG y de un pueblo. Los tres en perfecta simbiosis. Pedro Rosales, Kaipacha Inti y Lardero. Tres ejemplos y modelos de cómo la gente joven sigue siendo modelo de vida, de alegría, de trabajo por los demás. Eso y no otra cosa es la solidaridad, la cooperación. Y muy especialmente en estos tiempos de crisis económica en los que la generosidad cobra especial significado. Kaipacha Inti es hoy lo que es gracias a todo el pueblo de Lardero, que desde el principio se volcó en esta maravillosa aventura de ayudar a los más necesitados. Lo que al principio fue un proyecto de un grupo de personas, enseguida fue compartido por todo el municipio de Lardero, y ahora ya es una marca de solidaridad riojana, con sus más de 300 socios procedentes de los siete valles de nuestra región. Kaipacha Inti, lugar del sol. Su significado debe seguir alumbrando esa metáfora de cooperación con los más necesitados. Aquí y allí: donde más lo necesitan.
Mi pequeño homenaje semanal va dedicado hoy a las personas mayores, MAYORES CON INICIATIVA, con inquietudes, con ganas, con ilusiones. Esta semana, concretamente, he podido compartir experiencias con varios grupos de mayores que desarrollan proyectos en internet.
Y de ellos reseño dos:
- LOS MAYORES TAMBIÉN ENSEÑAN
(http://mayores.conocimientoytecnologia.org/), un proyecto de las cibertecas de La Rioja Alta en el que, a través de audiovisuales en su web, dan cuenta de los trabajos realizados en los talleres (internet básico, software libre, etc.)
- CIDACOS DIGITAL (http://www.cidacosdigital.com), el periódico digital del Valle del Cidacos, donde los treinta mayores participantes plasman el día a día de su comarca a través de las pequeñas cosas de la vida cotidiana.
Como ya dije en el acto de entrega de los premios Mayores con Iniciativa, es un orgullo y un lujo para nuestra tierra que los mayores no pierdan la ilusión y las ganas de incorporarse a la vanguardia tecnológica de la sociedad actual.
Navegar por internet, además de elemento de desarrollo personal, supone un instrumento fundamental de comunicación. A los 15 años y a los 70.
No puedo dejar de escribir un post en el que abordar la horrible tragedia de Haití. Parece incomprensible que un fenómeno de la madre naturaleza pueda acabar, de golpe y porrazo, con la vida de más de 150.000 personas. Tengo la impresión de que todo el esfuerzo que hagamos, tanto de forma personal como colectiva, es poco. Pero es necesario.
Aparte de la colaboración que los riojanos hemos prestado de forma institucional, desde el Gobierno y desde los diferentes Ayuntamientos, quiero destacar la iniciativa de tantos y tantos convecinos nuestros con acciones solidarias en muchos de nuestros municipios: subastas, cafés solidarios, partidos de fútbol, obras de teatro, cuestaciones a pie de calle… Y, por supuesto, la entrega personal de profesionales que han partido hacia allí a prestar todo su apoyo.
Todas estas iniciativas y muchas más son las que mejor nos definen a los riojanos como una sociedad generosa, como un grupo de personas dispuesto a ayudar a los más necesitados. Y una tragedia enorme como ésta nos permite valorar cómo estamos frente a otros países, frente a otras regiones, y seguir desarrollando nuestra solidaridad.
Si de una boda sale otra, de cada visita a Fuenmayor salgo con la promesa de volver. Por la cercanía, el calor y la amabilidad de la gente de Fuenmayor. Y, además, tienen la suerte de tener un pueblo precioso y con un casco histórico magnífico. Un entorno con unos viñedos estupendos y unas bodegas con unos vinos… Doy fe.
Y así cumplí este jueves por noche con una invitación pendiente. En una de estas bodegas, tuve el lujazo de cenar con Emilio y con un grupo de vecinos de Fuenmayor que se juntan en la sociedad gastronómica La Malaria. Curioso nombre, sí… no sé si será porque la picadura de estos amigos de Fuenmayor deja huella, por lo “malos” que son, o por el estado febril con el que algunos seguro que salen después de alguna larga noche de vino y conversación.
Bueno, que los de La Malaria son muy buena gente. Agricultores, taxistas, trabajadores… personas que madrugan cada mañana para salir adelante, que saben lo que significa el trabajo diario pero que también saben disfrutar de su tiempo libre. Sin duda, la maravillosa gastronomía de nuestra tierra y su habilidad en los fogones ayuda un poquito.
Porque, el asado estaba descomunal. El mérito, de Diego, un argentino vital y alegre, que lleva ya 10 años en Fuenmayor, como uno más de Fuenmayor. La verdad es que los argentinos con la carne tienen una mano, tienen muy buena carne y eso se nota. ¡Qué carne y cómo la asan!!. Preparó incluso la salsa chimichurri que estaba espectacular. Daniel me hizo recordar a los riojanos de Argentina, a los familiares que algunos tenemos por allá.
Gente alegre, normal, cercana y gente voluntariosa. Así lo demuestran cada año, como me contaron, colaborando en la feria de artesanía y vino, en las fiestas de septiembre o en la marcha ciclista que organizan entre los viñedos. Saben que el buque insignia de Fuenmayor es su vino y no vean cómo lo promocionan mientras se lo pasan en grande.
De hecho fue el tema del que más se habló. ¡Y nada de política!. A uno también le gusta desconectar y sentirse uno más, que es lo que soy. Sin protocolos y con las corbatas en el cajón. Como anécdota, alucinaban cuando les contaba mi vida en Igea, currando en el campo, cuando iba con mi padre con el camión.
El jueves volví a saborear los buenos tintos que se hacen en Fuenmayor y volví a escuchar y a aprender de estos buenos amigos de Fuenmayor.
En la sociedad actual, se han producido fenómenos de incorporación de otras culturas que conviven con nosotros. Y, del mismo modo, nosotros también, los riojanos, nos incorporamos a otros lugares con culturas totalmente diferentes.
La búsqueda de una convivencia real no debe llevarnos a cometer equivocaciones. No podemos caer en el error de fomentar las culturas de los que vienen, pero hacerlo desplazando, o incluso obviando, los elementos tradicionales y patrimoniales de la nuestra. No podemos ni debemos hacerlo porque nos lleva a una pérdida de nuestra identidad. No podemos ni debemos perder las referencias de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que queremos seguir siendo. Hacerlo nos puede llevar al perder el rumbo.
Por ello, y con todo el respeto a otras culturas que, sin duda, nos enriquecen, siempre he sido y seguiré siéndolo un fiel y leal defensor de lo nuestro: de nuestro patrimonio y de nuestra tradición, de los orígenes y de las raíces que nos hacen ser RIOJANOS. Seguir siendo tal como somos, y orgullosos de lo que nos es propio. Por supuesto, no renuncio a compartir la cultura de quienes vienen de fuera como una aportación que sume aspectos positivos. Es más, creo que hay que apoyarles para que la cultiven. Eso nos enriquecerá a todos.
Igualmente, pienso que no hay que confundir aceptar y compartir la cultura de los otros con sustituir. Colocar la cultura de otros por encima de la nuestra -por poner un ejemplo que todos podemos entender- es tanto como colocar la bandera de La Rioja en nuestra tierra en un segundo lugar respecto a otras banderas. Defendamos lo nuestro y aceptemos otras culturas que seguro que nos puedan aportar o sumar aspectos positivos. Pero no pongamos lo nuestro en un segundo plano.
Por fin ha llegado 2010: año jacobeo, año de la TDT, año de la Juventud en La Rioja… año -en definitiva- lleno de ilusiones. Sé que no es muy original pero no quiero dejar pasar esa buena costumbre de decir FELIZ Y PRÓSPERO AÑO NUEVO.
Un año próspero es un año venturoso. Deseo que éste que comienza nos haga olvidar el que termina (o, lo menos bueno, que también ha tenido muchas cosas buenas). Que 2010 no sea peor, sino que nos ayude a conseguir juntos nuestro gran objetivo común: el empleo. Para ello vamos a necesitar esfuerzo y sacrificio y os aseguro que por mi parte pondré todo mi empeño. El trabajo, el empleo, el sacrificio y el esfuerzo van a ser un año más los valores que marquen mi día a día. Y pido para ello salud, tan necesaria para llevar este y cualquier proyecto a cabo.
Se acerca, para los niños, la noche más especial del año: la noche mágica de Reyes. Mágica por la ilusión que enciende en los ojos y en los corazones de los más pequeños. Son esas miradas, tan especiales, las que me recuerdan los nervios vividos de chiquillo, el no dormir, el amanecer muchas veces nevado en Igea… y el regalo inesperado. De mi época más menuda, recuerdo especialmente un triciclo, un sencillo triciclo, que me echaron los Reyes y que me hizo el niño más feliz del mundo.
Son esas miradas mágicas las que brotaban hoy de los niños de la guardería de la Cocina Económica. Y deben ser iniciativas preciosas como ésta organizada por el Instituto Riojano de la Juventud las que apoyemos estos días. Esforzarnos por aquellos que menos tienen -cuando no nada- para conseguir que, para ellos, también sea una noche especial. Ha sido una gozada verles jugar y sonreír, como decia el lema de la iniciativa. Se han recogido cerca de 500 juguetes (se lo agradezco personalmente a las familias que generosamente los han entregado) y hoy tenemos 250 niños más que juegan y sonríen. Una generosidad tan grande que servirá no solo para ver sonreír a los niños de la guardería Entrepuentes sino también a los hijos de los reclusos de la cárcel de Logroño y a otros niños del Casco Antiguo.
Y los adultos, ¿qué nos queda? Contagiarnos, cada uno de nosotros, con la sonrisa de cada niño. Y seguir siendo generosos durante todo 2010.
Una primera reflexión para comenzar. Me cuesta a veces trasladar alguna información. Así que no me queda más remedio que repetirme. No he venido a este blog a hacer política sino a hablar, a escribir, desde mi punto de vista personal. Y creo que lo estoy demostrando.
Dicho esto, voy a lo que importa. Esta mañana he tenido la suerte de compartirla con muchas personas, con cientos de trabajadores que se han acercado hasta Riojaforum a un acto de entrega de certificados de profesionalidad. Era la primera vez que se entregaban en La Rioja. Y he estado muy a gusto con ellos. Personas llenas de orgullo que han venido a por un título que los acredita como profesionales de algo, como albañiles, mecánicos, personal de ayuda a domicilio, hosteleros… de todo. He visto a personas llenas de ilusión. Para muchos es seguramente el primer título oficial que reciben en su vida. Y para muchos tal vez sea el único.
Y al estar con ellos me he acordado de la vieja figura de los aprendices, que empezaban limpiando, por ejemplo, el motor de un coche y acababan siendo grandes mecánicos. Y nunca nadie les acreditaba que eran profesionales como la copa de un pino. A este tipo de gente he visto esta mañana. Creo que hemos pasado una etapa de titulitis excesiva, y me refiero a la obsesión por tener títulos universitarios, masters y demás. Cuanto más altos mejor. Y eso está bien, pero se nos estaba olvidando la importancia de los oficios, del trabajo manual, artesanal. Hoy he visto a estas personas que creo que han salido de Riojaforum con la autoestima a tope. Me han contado que se abrían las puertas de Riojaforum a las diez y media para el acto y había gente esperando desde las diez menos cuarto. Tan importante era para ellos. Me siento orgulloso, de verdad, si en algo he podido contribuir a cambiar su forma de vida.
He visto incluso a personas de mi pueblo, ilusionadas, rebosando confianza. He sentido el calor humano, personas que se acercaban para hacerse una foto conmigo o para hablar conmigo. He estado mucho más a gusto que en otros actos más protocolarios, pero también más fríos. Quizás en buena medida se deba a que para mucha gente estos actos forman parte de su rutina, mientras que para los que han venido esta mañana a recoger sus diplomas era algo extraordinario, un día muy especial. Y se les notaba muy agradecidos. Yo también les agradezco a ellos sus muestras de afecto, su sencillez y su cercanía. Suerte a todos ellos.
Obra de Carlos Corres
Todos los días me siento orgulloso de ser riojano, pero mucho más en días como ayer en el que tuve la oportunidad de conocer un proyecto de promoción de nuestros artistas en el ámbito internacional.
Judith Arteaga es una joven humanista riojana promotora de un ambicioso e innovador proyecto: la creación de una galería y residencia internacional de artistas. Su primera sede la inauguró en Pekín el pasado verano, pero su proyecto contempla su implantación en Berlín y París en los próximos meses.
Es una apuesta por la cultura, la creación, los creadores, los artistas, la internacionalización de nuestra tierra; un centro de producción cultural y artística con corazón y raíces riojanas.
Pronto veremos aquí los primeros frutos de este proyecto de la mano de los pintores Carlos Corres y Carlos López Garrido. Os dejo como muestra un botón. Una obra de Corres compuesta durante sus dos meses de estancia en la capital china, y un pequeño obsequio que me regalaron durante su visita: un huevo de porcelana que esconde las Glosas Emilianenses talladas en un grano de arroz. La Rioja y China se fusionan en sus manifestaciones culturales más propias: en la edición más pequeña del mundo de las Glosas Emilianenses.

Las Glosas en un grano de arroz