Escribía ayer de la ruta jacobea con motivo de su influencia en la ciudad de Santo Domingo. Esa entrada me sirve hoy para enlazarla con el emotivo acto de apertura del Año Jacobeo que he podido compartir en Roncesvalles con los Príncipes de Asturias. Con los Príncipes y con los presidentes de Navarra, País Vasco, Castilla y León y Galicia, entre otras autoridades. Pocas citas nos reúnen a los representantes de tantos pueblos y tan diferentes. El Camino de Santiago demuestra así que la historia une a los pueblos. Nos une en la fe, el arte, la naturaleza, el patrimonio, nuestras gentes. Nos une en torno a una ruta de la que los riojanos somos protagonistas. Basta con preguntar a cualquier peregrino para comprobar la huella que dejamos los riojanos cuando pasan por aquí. Todos alaban nuestra hospitalidad, nuestra solidaridad. El Camino es nuestra mejor campaña de promoción y, a la vez, nuestra mejor tarjeta de presentación en todo el mundo.
Kaipacha Inti y Lardero
Ese valor de la solidaridad tan presente, tan protagonista en los peregrinos, me hace traer a este blog el nombre de una persona, de una ONG y de un pueblo. Los tres en perfecta simbiosis. Pedro Rosales, Kaipacha Inti y Lardero. Tres ejemplos y modelos de cómo la gente joven sigue siendo modelo de vida, de alegría, de trabajo por los demás. Eso y no otra cosa es la solidaridad, la cooperación. Y muy especialmente en estos tiempos de crisis económica en los que la generosidad cobra especial significado. Kaipacha Inti es hoy lo que es gracias a todo el pueblo de Lardero, que desde el principio se volcó en esta maravillosa aventura de ayudar a los más necesitados. Lo que al principio fue un proyecto de un grupo de personas, enseguida fue compartido por todo el municipio de Lardero, y ahora ya es una marca de solidaridad riojana, con sus más de 300 socios procedentes de los siete valles de nuestra región. Kaipacha Inti, lugar del sol. Su significado debe seguir alumbrando esa metáfora de cooperación con los más necesitados. Aquí y allí: donde más lo necesitan.
Mi pequeño homenaje semanal va dedicado hoy a las personas mayores, MAYORES CON INICIATIVA, con inquietudes, con ganas, con ilusiones. Esta semana, concretamente, he podido compartir experiencias con varios grupos de mayores que desarrollan proyectos en internet.
Y de ellos reseño dos:
- LOS MAYORES TAMBIÉN ENSEÑAN
(http://mayores.conocimientoytecnologia.org/), un proyecto de las cibertecas de La Rioja Alta en el que, a través de audiovisuales en su web, dan cuenta de los trabajos realizados en los talleres (internet básico, software libre, etc.)
- CIDACOS DIGITAL (http://www.cidacosdigital.com), el periódico digital del Valle del Cidacos, donde los treinta mayores participantes plasman el día a día de su comarca a través de las pequeñas cosas de la vida cotidiana.
Como ya dije en el acto de entrega de los premios Mayores con Iniciativa, es un orgullo y un lujo para nuestra tierra que los mayores no pierdan la ilusión y las ganas de incorporarse a la vanguardia tecnológica de la sociedad actual.
Navegar por internet, además de elemento de desarrollo personal, supone un instrumento fundamental de comunicación. A los 15 años y a los 70.
No puedo dejar de escribir un post en el que abordar la horrible tragedia de Haití. Parece incomprensible que un fenómeno de la madre naturaleza pueda acabar, de golpe y porrazo, con la vida de más de 150.000 personas. Tengo la impresión de que todo el esfuerzo que hagamos, tanto de forma personal como colectiva, es poco. Pero es necesario.
Aparte de la colaboración que los riojanos hemos prestado de forma institucional, desde el Gobierno y desde los diferentes Ayuntamientos, quiero destacar la iniciativa de tantos y tantos convecinos nuestros con acciones solidarias en muchos de nuestros municipios: subastas, cafés solidarios, partidos de fútbol, obras de teatro, cuestaciones a pie de calle… Y, por supuesto, la entrega personal de profesionales que han partido hacia allí a prestar todo su apoyo.
Todas estas iniciativas y muchas más son las que mejor nos definen a los riojanos como una sociedad generosa, como un grupo de personas dispuesto a ayudar a los más necesitados. Y una tragedia enorme como ésta nos permite valorar cómo estamos frente a otros países, frente a otras regiones, y seguir desarrollando nuestra solidaridad.
Si de una boda sale otra, de cada visita a Fuenmayor salgo con la promesa de volver. Por la cercanía, el calor y la amabilidad de la gente de Fuenmayor. Y, además, tienen la suerte de tener un pueblo precioso y con un casco histórico magnífico. Un entorno con unos viñedos estupendos y unas bodegas con unos vinos… Doy fe.
Y así cumplí este jueves por noche con una invitación pendiente. En una de estas bodegas, tuve el lujazo de cenar con Emilio y con un grupo de vecinos de Fuenmayor que se juntan en la sociedad gastronómica La Malaria. Curioso nombre, sí… no sé si será porque la picadura de estos amigos de Fuenmayor deja huella, por lo “malos” que son, o por el estado febril con el que algunos seguro que salen después de alguna larga noche de vino y conversación.
Bueno, que los de La Malaria son muy buena gente. Agricultores, taxistas, trabajadores… personas que madrugan cada mañana para salir adelante, que saben lo que significa el trabajo diario pero que también saben disfrutar de su tiempo libre. Sin duda, la maravillosa gastronomía de nuestra tierra y su habilidad en los fogones ayuda un poquito.
Porque, el asado estaba descomunal. El mérito, de Diego, un argentino vital y alegre, que lleva ya 10 años en Fuenmayor, como uno más de Fuenmayor. La verdad es que los argentinos con la carne tienen una mano, tienen muy buena carne y eso se nota. ¡Qué carne y cómo la asan!!. Preparó incluso la salsa chimichurri que estaba espectacular. Daniel me hizo recordar a los riojanos de Argentina, a los familiares que algunos tenemos por allá.
Gente alegre, normal, cercana y gente voluntariosa. Así lo demuestran cada año, como me contaron, colaborando en la feria de artesanía y vino, en las fiestas de septiembre o en la marcha ciclista que organizan entre los viñedos. Saben que el buque insignia de Fuenmayor es su vino y no vean cómo lo promocionan mientras se lo pasan en grande.
De hecho fue el tema del que más se habló. ¡Y nada de política!. A uno también le gusta desconectar y sentirse uno más, que es lo que soy. Sin protocolos y con las corbatas en el cajón. Como anécdota, alucinaban cuando les contaba mi vida en Igea, currando en el campo, cuando iba con mi padre con el camión.
El jueves volví a saborear los buenos tintos que se hacen en Fuenmayor y volví a escuchar y a aprender de estos buenos amigos de Fuenmayor.
En la sociedad actual, se han producido fenómenos de incorporación de otras culturas que conviven con nosotros. Y, del mismo modo, nosotros también, los riojanos, nos incorporamos a otros lugares con culturas totalmente diferentes.
La búsqueda de una convivencia real no debe llevarnos a cometer equivocaciones. No podemos caer en el error de fomentar las culturas de los que vienen, pero hacerlo desplazando, o incluso obviando, los elementos tradicionales y patrimoniales de la nuestra. No podemos ni debemos hacerlo porque nos lleva a una pérdida de nuestra identidad. No podemos ni debemos perder las referencias de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que queremos seguir siendo. Hacerlo nos puede llevar al perder el rumbo.
Por ello, y con todo el respeto a otras culturas que, sin duda, nos enriquecen, siempre he sido y seguiré siéndolo un fiel y leal defensor de lo nuestro: de nuestro patrimonio y de nuestra tradición, de los orígenes y de las raíces que nos hacen ser RIOJANOS. Seguir siendo tal como somos, y orgullosos de lo que nos es propio. Por supuesto, no renuncio a compartir la cultura de quienes vienen de fuera como una aportación que sume aspectos positivos. Es más, creo que hay que apoyarles para que la cultiven. Eso nos enriquecerá a todos.
Igualmente, pienso que no hay que confundir aceptar y compartir la cultura de los otros con sustituir. Colocar la cultura de otros por encima de la nuestra -por poner un ejemplo que todos podemos entender- es tanto como colocar la bandera de La Rioja en nuestra tierra en un segundo lugar respecto a otras banderas. Defendamos lo nuestro y aceptemos otras culturas que seguro que nos puedan aportar o sumar aspectos positivos. Pero no pongamos lo nuestro en un segundo plano.
Por fin ha llegado 2010: año jacobeo, año de la TDT, año de la Juventud en La Rioja… año -en definitiva- lleno de ilusiones. Sé que no es muy original pero no quiero dejar pasar esa buena costumbre de decir FELIZ Y PRÓSPERO AÑO NUEVO.
Un año próspero es un año venturoso. Deseo que éste que comienza nos haga olvidar el que termina (o, lo menos bueno, que también ha tenido muchas cosas buenas). Que 2010 no sea peor, sino que nos ayude a conseguir juntos nuestro gran objetivo común: el empleo. Para ello vamos a necesitar esfuerzo y sacrificio y os aseguro que por mi parte pondré todo mi empeño. El trabajo, el empleo, el sacrificio y el esfuerzo van a ser un año más los valores que marquen mi día a día. Y pido para ello salud, tan necesaria para llevar este y cualquier proyecto a cabo.
Se acerca, para los niños, la noche más especial del año: la noche mágica de Reyes. Mágica por la ilusión que enciende en los ojos y en los corazones de los más pequeños. Son esas miradas, tan especiales, las que me recuerdan los nervios vividos de chiquillo, el no dormir, el amanecer muchas veces nevado en Igea… y el regalo inesperado. De mi época más menuda, recuerdo especialmente un triciclo, un sencillo triciclo, que me echaron los Reyes y que me hizo el niño más feliz del mundo.
Son esas miradas mágicas las que brotaban hoy de los niños de la guardería de la Cocina Económica. Y deben ser iniciativas preciosas como ésta organizada por el Instituto Riojano de la Juventud las que apoyemos estos días. Esforzarnos por aquellos que menos tienen -cuando no nada- para conseguir que, para ellos, también sea una noche especial. Ha sido una gozada verles jugar y sonreír, como decia el lema de la iniciativa. Se han recogido cerca de 500 juguetes (se lo agradezco personalmente a las familias que generosamente los han entregado) y hoy tenemos 250 niños más que juegan y sonríen. Una generosidad tan grande que servirá no solo para ver sonreír a los niños de la guardería Entrepuentes sino también a los hijos de los reclusos de la cárcel de Logroño y a otros niños del Casco Antiguo.
Y los adultos, ¿qué nos queda? Contagiarnos, cada uno de nosotros, con la sonrisa de cada niño. Y seguir siendo generosos durante todo 2010.
Una primera reflexión para comenzar. Me cuesta a veces trasladar alguna información. Así que no me queda más remedio que repetirme. No he venido a este blog a hacer política sino a hablar, a escribir, desde mi punto de vista personal. Y creo que lo estoy demostrando.
Dicho esto, voy a lo que importa. Esta mañana he tenido la suerte de compartirla con muchas personas, con cientos de trabajadores que se han acercado hasta Riojaforum a un acto de entrega de certificados de profesionalidad. Era la primera vez que se entregaban en La Rioja. Y he estado muy a gusto con ellos. Personas llenas de orgullo que han venido a por un título que los acredita como profesionales de algo, como albañiles, mecánicos, personal de ayuda a domicilio, hosteleros… de todo. He visto a personas llenas de ilusión. Para muchos es seguramente el primer título oficial que reciben en su vida. Y para muchos tal vez sea el único.
Y al estar con ellos me he acordado de la vieja figura de los aprendices, que empezaban limpiando, por ejemplo, el motor de un coche y acababan siendo grandes mecánicos. Y nunca nadie les acreditaba que eran profesionales como la copa de un pino. A este tipo de gente he visto esta mañana. Creo que hemos pasado una etapa de titulitis excesiva, y me refiero a la obsesión por tener títulos universitarios, masters y demás. Cuanto más altos mejor. Y eso está bien, pero se nos estaba olvidando la importancia de los oficios, del trabajo manual, artesanal. Hoy he visto a estas personas que creo que han salido de Riojaforum con la autoestima a tope. Me han contado que se abrían las puertas de Riojaforum a las diez y media para el acto y había gente esperando desde las diez menos cuarto. Tan importante era para ellos. Me siento orgulloso, de verdad, si en algo he podido contribuir a cambiar su forma de vida.
He visto incluso a personas de mi pueblo, ilusionadas, rebosando confianza. He sentido el calor humano, personas que se acercaban para hacerse una foto conmigo o para hablar conmigo. He estado mucho más a gusto que en otros actos más protocolarios, pero también más fríos. Quizás en buena medida se deba a que para mucha gente estos actos forman parte de su rutina, mientras que para los que han venido esta mañana a recoger sus diplomas era algo extraordinario, un día muy especial. Y se les notaba muy agradecidos. Yo también les agradezco a ellos sus muestras de afecto, su sencillez y su cercanía. Suerte a todos ellos.
Obra de Carlos Corres
Todos los días me siento orgulloso de ser riojano, pero mucho más en días como ayer en el que tuve la oportunidad de conocer un proyecto de promoción de nuestros artistas en el ámbito internacional.
Judith Arteaga es una joven humanista riojana promotora de un ambicioso e innovador proyecto: la creación de una galería y residencia internacional de artistas. Su primera sede la inauguró en Pekín el pasado verano, pero su proyecto contempla su implantación en Berlín y París en los próximos meses.
Es una apuesta por la cultura, la creación, los creadores, los artistas, la internacionalización de nuestra tierra; un centro de producción cultural y artística con corazón y raíces riojanas.
Pronto veremos aquí los primeros frutos de este proyecto de la mano de los pintores Carlos Corres y Carlos López Garrido. Os dejo como muestra un botón. Una obra de Corres compuesta durante sus dos meses de estancia en la capital china, y un pequeño obsequio que me regalaron durante su visita: un huevo de porcelana que esconde las Glosas Emilianenses talladas en un grano de arroz. La Rioja y China se fusionan en sus manifestaciones culturales más propias: en la edición más pequeña del mundo de las Glosas Emilianenses.

Las Glosas en un grano de arroz
“Solo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe”
Miguel de Unamuno

Ayer, con los "profes"
Pude compartir ayer viernes (los viernes son días especialmente complicados para mí) un agradable rato con casi un centenar de maestros que acaban de jubilarse. Casi un centenar de sabios anónimos, docentes ya jubilados a los
que les debíamos un sencillo reconocimiento. Un homenaje hacia ellos que es una forma de gratitud hacia todos los maestros y profesores, hacia todos los profesionales de la docencia, porque son los principales transmisores de los buenos valores. Por eso merecen nuestro apoyo, nuestro respaldo y nuestro cariño.
Hoy he sentido una dulce nostalgia del periodo en el que impartí clase pero, sobre todo, he sentido una profunda admiración por ellos. Maestros y maestras que han sido protagonistas en la vida de cada uno de nosotros, que nos han hecho más libres, como decía Unamuno, al que leía en mi bachillerato en Calahorra, y al que vuelvo cuando puedo. La verdad es que ha sido un momento emocionante: he sentido que en las manos de estas mujeres y hombres ha estado La Rioja de hoy. Y en las de tantos otros como ellos está hoy La Rioja del mañana, La Rioja del futuro. En las de tantos como los de hoy, que cada mañana madrugan, van a clase, dan lo mejor lo de sí mismos y no tienen muchas veces el reconocimiento que merecen. Precisamente en momentos como éste, creo que es especialmente
necesario fortalecer su autoridad. Y siento mucho que perdamos un patrimonio intelectual y humano como el suyo cuando dejan su actividad profesional. Les he pedido que sigan trabajando, estén donde estén, por La Rioja, que no perdamos su experiencia, su sabiduría, su buen hacer.
Punto y aparte
Quiero también hacer una breve reflexión una vez que he puesto en marcha este blog y que sirva de aclaración para los que quizá no lo han entendido bien: es un blog de un político pero no para hacer política. Por eso me gustaría que se identificase con el de un riojano más, con el de una persona. Soy consciente de que es difícil separar una cosa de otra , pero quiero dejar claro que los quieran utilizar el blog como la diana para el ataque político se han
equivocado totalmente: ante eso no voy a responder. Y menos si se refugian en el anonimato.
Feliz fin de semana.
Saco unos minutos para contaros mi fin de semana. El sábado, después de… ni me acuerdo cuántos, un día en el que no tuve ningún acto. Esto me permitió pasear por Villamediana, charlar tranquilamente con la gente que me tropecé en las huertas y en los pueblos, muchos de ellos los habituales de la zona. Desde luego, en días así relativizas todo mucho, ves las cosas de otra forma. Hace falta. Un buen sábado.
El domingo fue muy deportivo. Y un poco agridulce. Vi al Naturhouse en directo, vibré, disfruté. Un ambientazo. Y, lo mejor, nos llevamos el gato al agua. Estamos haciendo historia. Esto fue lo dulce, claro.
La parte triste fue lo de Titín. No pude seguir el partido en directo pero casi, porque me lo iban contando por teléfono. Una pena que no pueda disputar la final del cuatro y medio pero la verdad es que ayer Irujo estuvo intratable por lo que me dijeron. Si has leído mi perfil ya sabes de mi “titínmanía”. Otra vez será.
Para acabar, algo con buen sabor de boca y también en clave deportiva. Lo mejor del fin de semana, qué duda cabe, fue poder estar ayer con los 23 equipos del Berceo. Lo mejor del fin de semana y uno de esos momentos que se recuerdan. Es admirable la labor que están haciendo con los chavales, una labor espléndida. El deporte base es fundamental, no sólo porque se mantienen en forma y porque mientras están haciendo deporte no están en otras cosas, sino por los valores que se inculca a los chavales, de trabajo en equipo, sacrificio, esfuerzo… Fue maravilloso compartir un buen rato con los chicos, con los padres, con los directivos del club, sali encantado de estar con ellos.