Cuesta escribir de alguien nos deja. Más si esa persona tuvo que dejar su tierra, su Calahorra natal, y emigrar a América para sacar su vida adelante. Sin embargo, el trabajo que realizó en “el Riojano”, el Centro Riojano de Buenos Aires, durante los años en los que fue su Presidente, me animan a escribir unas líneas en homenaje a Santiago Emilio González Gutiérrez.
Santiago era –como buen calagurritano- una persona muy vital, por lo que estoy seguro de que su energía y ganas de vivir acompañarán siempre a Esther -su pareja-, a Ambrosio –el actual director- y a todos los miembros del Centro. Su dinamismo era envidiable, contagioso, un ejemplo para los que tuvimos la suerte de conocerlo en los diferentes viajes a Argentina.
Él era un pilar del “Riojano”, muy apreciado por todo el colectivo de amigos del Centro Riojano. Personalmente lo recuerdo con mucho cariño, en la anterior sede del centro en la calle Camacúa, siempre tan alegre y contento amenizando –micro en mano- cualquier reunión y en sus habituales visitas a La Rioja. Su amor por su tierra y el cariño que sentía por los riojanos, le hicieron merecedor de la Medalla La Rioja, por lo que forma parte de la historia de esta Comunidad como riojano ejemplar.
Riojanos de Argentina, recibid un fuerte abrazo.
Me alegra profundamente poder asistir hoy en este Palacio de Bendaña a la inauguración de la exposición ‘Haro: Luces de la Modernidad’, sexta edición de ‘La Rioja Tierra Abierta’, que organizan el Gobierno de La Rioja y la Fundación Caja Rioja, porque supone un día histórico para Haro y sus gentes, lo que significa que también lo es para La Rioja y todos los riojanos.
Esta edición de ‘La Rioja Tierra Abierta’ es algo más que la continuación de una de las iniciativas culturales y de proyección de La Rioja más importantes de cuantas se celebran en el territorio riojano, destinada a recuperar parte de nuestra historia. Esta muestra no es la continuidad de nada, sino el principio de algo; se trata del inicio de una nueva era para Haro y los jarreros.
Con motivo de la exposición ‘Haro: Luces de la Modernidad’ y la reforma y rehabilitación de este palacio renacentista del siglo XVI, tengo la impresión de que Haro puede abrir un periodo de prosperidad y crecimiento, si esta ciudad tan íntimamente ligada al vino es capaz de transformar esta circunstancia en polo de atracción turística, referente de identidad y factor de desarrollo económico.
Los jarreros tienen en sus manos una excelente oportunidad de futuro, que puede marcar un antes y un después desde el punto de vista cultural, turístico y económico, por lo que deseo invitarles a hacer un esfuerzo para dar a conocer nuestra tierra y convertirse en embajadores de Haro, a fin de atraer el mayor número de visitantes, generar riqueza y crear empleo.
Ha llegado marzo y con él las nubes y las lluvias. Las nieves caídas de forma tardía este año todavía blanquean nuestra sierra. Valdezcaray disfruta más que nunca de las mismas. Y los niveles de nuestros pantanos presumen de estar mucho más altos que otros años por estas fechas.
Es en este momento, cuando parece que no va a faltar el agua que riegue nuestros campos este verano, cuando tenemos que seguir mirando hacia las infraestructuras hidráulicas tan importantes para el sector primario, que en La Rioja representa cerca del 6% del Producto Interior Bruto, con una facturación de 923 millones de euros, y supone el sustento de una industria agroalimentario de especial relevancia en la economía de nuestra Comunidad.
Y lo hago en esta semana en que el ministro de Agricultura visitaba La Rioja y reiteraba su compromiso con la presa de Enciso, en el río Cidacos, pese a que la difícil coyuntura económica ha obligado a tener que reprogramar todas las inversiones en materia hidráulica en España.
Y si de una obra me siento orgulloso es de la presa del Regajo, en mi pueblo, en Igea. Tras una inversión de más de 11 millones de euros, iniciará su actividad a finales de año para funcionar a pleno rendimiento ya en 2014. No es una obra de las que llaman faraónicas, ni que vaya a protagonizar portadas, pero es una gran obra porque va a garantizar la disponibilidad y calidad del agua en Igea y Rincón de Olivedo, así como para el regadío de Cornago.
Tan reivindicada, la presa de Regajo supone una satisfacción para mí, sobre todo como igeano, porque obras así dan riqueza, crean oportunidades y posibilidades de desarrollo a los municipios. La presa del Regajo da vida ya a la comarca del Alhama.
En Logroño, a 5 de enero de 2013
Queridos Reyes Magos:
Como es tradición, habéis llegado hoy a La Rioja desde el Lejano Oriente para llenar de ilusión, regalos y esperanza los hogares riojanos. Niños y mayores hemos salido a las calles y plazas de toda la región para recibiros con alegría, afecto y cariño, con la confianza de que nuestros sueños se harán realidad a lo largo del año nuevo 2013.
Algunos de nuestros anhelos ya se han cumplido durante el año que ha terminado, en el que los riojanos hemos intentado estar a la altura de las circunstancias aportando nuestro trabajo y sacrificio. Muestra de ello es que La Rioja está mejor que el conjunto de España, pero durante 2012 también hemos sufrido los efectos de la crisis económica.
Por eso, en el momento en que dirigimos la vista al horizonte para realizar nuestras peticiones a Sus Majestades, el sentimiento que brota de nuestros corazones es desear lo mejor para La Rioja y para todos y cada uno de los riojanos durante 2013, igual que deseamos lo mejor para España y para todos los españoles, vivan donde vivan.
Hablo en mi nombre y en el de todos los riojanos cuando expreso el deseo de que el nuevo año nos traiga salud, trabajo, prosperidad y bienestar. Que se recupere la actividad económica y se cree empleo para que España genere confianza, vuelva a ser competitiva, garantice el estado del bienestar y proporcione oportunidades para todos.
Para ello, para superar las actuales dificultades, necesitamos unidad y responsabilidad, espíritu de lucha y sacrificio, solidaridad y generosidad, esperanza en el futuro y fe en nosotros mismos y en nuestras capacidades para salir adelante. De ahí que los riojanos nos comprometamos a dar lo mejor de cada uno durante 2013 en beneficio de todos.
Espero que sepamos unir nuestras fuerzas para conseguir los objetivos compartidos. Que los valores del trabajo y del esfuerzo obtengan recompensa. Que aprendamos a compartir lo que tenemos con quienes más lo necesitan. Y, lo que no podemos olvidar, Majestades, que ningún niño se quede sin recibir un regalo, una caricia o una sonrisa.
Los riojanos vamos a enfrentarnos en 2013 a nuevos desafíos y, en el marco de esta carta, permitidme que también exprese el deseo de que la exposición ‘La Rioja Tierra Abierta. Haro: Luces de Modernidad’ sea un polo de atracción turística, que suponga un gran impulso económico para nuestra tierra y que nos ilumine por caminos de progreso. Que sigamos administrando los recursos de todos con austeridad, transparencia, responsabilidad y eficiencia. Que sepamos representar y defender con acierto los derechos e intereses de los riojanos en España y en Europa. Y que se atiendan nuestras demandas más unánimes, en especial en materia de infraestructuras y de plantaciones de viñedo.
En definitiva, creo que todos los riojanos compartimos la ilusión de la noche más mágica del año y el deseo de que 2013 sea mejor que el pasado. Por eso, mediante la intercesión de los Reyes Magos, apelo al orgullo riojano para mirar al futuro con la esperanza que radica en nuestras propias fuerzas y afrontar unidos los problemas.
Un fuerte abrazo y feliz estancia entre nosotros.
Pedro Sanz Alonso
Desde el corazón de una bodega, que simboliza la esencia de La Rioja, quiero felicitaros las fiestas navideñas y haceros llegar mis mejores deseos de paz, alegría y bienestar.
2012 ha sido un año muy difícil. Un año en el que los efectos de la crisis económica que golpea a España con dureza se han notado también en nuestra región, por lo que el Gobierno de La Rioja ha tenido que tomar importantes decisiones pensando en el presente y en el futuro.
Combatir el paro, cumplir los objetivos de déficit y estabilidad presupuestaria, defender los intereses de La Rioja y mantener la calidad de la educación, la sanidad y los servicios sociales han sido y son nuestras prioridades.
Por ello, hemos tenido que realizar grandes esfuerzos y sacrificios, que hoy deseo reconocer y agradecer a todos los riojanos. Renuncias que no han sido en vano, porque, gracias al trabajo de todos, La Rioja va a iniciar 2013 como una comunidad solvente y fiable. Sin subir los impuestos, con las cuentas saneadas y menos administración, con la tasa de paro más de tres puntos por debajo de la media y sin sobrepasar el límite del déficit.
El pasado 8 de diciembre se cumplían 200 años de una fecha simbólica para nuestra Comunidad, la Convención de Santa Coloma. En dicha reunión participaron representantes de 59 municipios que reclamaban la antigua demarcación de La Rioja, que se constituyera en provincia separada de las de Burgos y Soria y se gobernara por sí misma. Dicha petición se elevó a las Cortes de Cádiz contando con el apoyo explícito de sus Ayuntamientos.
Por ello, la conmemoración del bicentenario volvió a reunir en el mismo municipio, Santa Coloma, en la plaza que dedica su nombre la Convención, a los representantes democráticos de esos municipios. Representantes que hoy y en 1812 -y hago mías las palabras del Presidente del Parlamento- “estaban condicionados por un valor superior, el del buen gobierno, un ideal ético que también estaba presente en la Constitución de Cádiz”.
Dos siglos después, valoramos la labor de los ayuntamientos, una figura institucional clave en estos 30 años de democracia, partícipes y protagonistas de nuestra historia autonómica, que ha supuesto la etapa de mayor desarrollo de la región, siempre al servicio y en contacto directo con sus vecinos.
La Convención, su fecha, Santa Coloma, su plaza… suponen todo un símbolo de la identidad riojana. En todo ello se vislumbra una ilusión aún viva, un proyecto colectivo vigente, de muchos hombres y mujeres que deseaban dejar constancia de un sentimiento compartido, de unas señas de identidad que les unían, de unas ganas de trabajar y construir de forma conjunta.
Estoy seguro de que para vencer buena parte de las dificultades económicas que nos acechan nos debe servir el espíritu de estos 200 años de identidad compartida.
Alejandra acaba de nacer. Ella y Esther, mi hija, se encuentran perfectamente. Lleva el nombre de mi madre y ha pesado 3 kilos.
Os confieso que es muy emocionante tener una nieta; merece la pena, te da mucho ánimo, mucha energía para seguir ganando el futuro. Nunca pensé que se pudiera sentir tanta emoción.
Gracias a todos por las felicitaciones que me estáis haciendo llegar.
Discurso institucional
Brindo por ello. ¡¡¡Viv
a La Rioja!!!
Excelentísimas e ilustrísimas autoridades; Señoras y señores, riojanos todos:
Cada año, en esta fecha señalada, los riojanos nos reunimos para ofrecer a la Virgen de Valvanera, nuestra patrona, el fruto más preciado de nuestra tierra, el primer mosto de nuestras uvas traídas de cada rincón de La Rioja.
Es una tradición que tenemos el orgullo de mantener contra viento y marea. Da igual que las lluvias aneguen nuestros campos o que el sol los abrase.
Aunque la situación a veces no sea favorable, y precisamente por eso, los riojanos seguiremos luchando, esforzándonos, haciendo bien las cosas y, llegado el momento, recogiendo el fruto del compromiso con esa forma tan particular que tenemos de entender la vida.
Todo esto simbolizamos en este día. Hoy festejamos el resultado del esfuerzo, hoy hacemos votos para un futuro mejor, hoy todos juntos nos congratulamos por lo que somos y nos esperanzamos con lo que seremos.
Es un orgullo ser riojano.
Emprendimiento, innovación… son palabras que nos suenan familiares en los últimos años, pero hoy quiero echar la vista atrás y poner en valor el espíritu emprendedor de muchos agricultores riojanos que a mediados del siglo XX decidieron unir sus fuerzas para formar las bodegas cooperativas que hoy en día conocemos.
En 1962 un grupo de 213 agricultores de Huércanos decidía unirse para tratar de sortear una situación económica difícil, como la actual, constituyendo la bodega cooperativa San Pedro Apóstol. 50 años después, con parte de aquellos socios fundadores presentes, el municipio y La Rioja entera les brindaban este fin de semana su particular homenaje.
El mérito de esos hombres y mujeres en un contexto adverso para los negocios se ve reflejado en la actualidad en la apuesta de la bodega, clara y decidida para salir adelante, por el comercio exterior. El espíritu emprendedor de sus fundadores sigue vivo en la tarea que ya desarrollan sus nietos.
Ese mismo año, en otro núcleo cercano, San Vicente, 233 agricultores propietarios ponían en marcha la cooperativa del municipio. Su idea era embotellar el vino que producían y vender a granel el resto. Cinco décadas después, hay que reconocer y felicitar su modelo de gestión por convertir una cooperativa sin vocación comercial en una empresa de éxito que exporta sus vinos a países de todo el mundo.
Felicitar a los socios actuales pero reconocer también a las personas que tuvieron el acierto, hace medio siglo, de unirse, de agrupar esfuerzos y energías, de trabajar hombro con hombro para convertir el vino en un elemento de progreso económico para su municipio y para sus viticultores. La unidad ha sido vuestra fuerza. Aprovechemos la fuerza que da la unión y apostemos por la internacionalización, la innovación, el emprendimiento, el diseño y la calidad para afrontar el futuro con la mejor de las garantías.
Sois todo un ejemplo y modelo para las nuevas generaciones.
DISCURSO DEL PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA, PEDRO SANZ, EN EL ACTO INSTITUCIONAL DEL DÍA DE LA RIOJA

Monasterio de Yuso, 9 de junio de 2012
Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades,
Riojanos Ilustres,
Riojanas y riojanos:
Parece que fue ayer cuando por primera vez tuve la responsabilidad de acudir como Presidente del Gobierno de mi tierra a San Millán de la Cogolla para conmemorar el Día de La Rioja.
Y hoy tengo la misma responsabilidad, la misma ilusión, la misma fuerza y el mismo espíritu de trabajo y sacrificio que tuve aquel día por La Rioja, por sus gentes, por todos y cada uno de sus pueblos, por todos los riojanos.
El 9 de junio siempre es un día especial, y La Rioja está de fiesta, vestida de rojo, blanco, verde y amarillo. Pero este año es aún más especial si cabe, porque se cumplen treinta años desde que logramos nuestra autonomía. Treinta años de vida en común, de trabajo, de esfuerzo, de sacrificio, de sueños hechos realidad y otros muchos que aún están por venir. Treinta años en los que La Rioja mantiene la esencia de lo que fue y la fuerza de lo que será.
Ser dueños de nuestro destino, reivindicar nuestra propia identidad, apostar por tomar nuestras decisiones de una forma solidaria, como parte indivisible de un todo llamado España, fue una de las elecciones más acertadas que pudimos tomar.