Para el que no lo sepa (que me disculpen los que lo conocen), el auto sacramental de Santo Domingo de la Calzada es una composición teatral en la que un pueblo -casi un centenar de calceatenses- representan el misterio de la eucaristía. Y lo hacen mirando hacia el retablo de Damián Forment, en el que se inspiran. El escultor valenciano dejó su vida trabajando en el retablo de la catedral de Santo Domingo allá por el siglo XVI, y ahora es este municipio el que le homenajea. Un retablo que, tras el cambio de ubicación, ganó en interés y le dio la sobriedad, transparencia y elegancia que la catedral merecía.
Ójala pudiéramos llegar a abordar la restauración de todos los templos como este caso de Santo Domingo. Todos las iglesias, ermitas, retablos, y demás elementos del patrimonio religioso de cada uno de nuestros 174 municipios. La Rioja es tan pequeña y a la vez tan grande en patrimonio, en historia, que a veces a las
administraciones se nos escapa de nuestras posibilidades la restauración de todos nuestros bienes
histórico-artísticos. Por ello, valga esta espléndida iniciativa del párroco y de Juan Carlos Ibarra, el director del auto sacramental, para poner el énfasis en este retablo precioso, y en tantas joyas de nuestro patrimonio. Joyas que también tienen nombres y apellidos. Cada pueblo y cada persona que se involucra en su puesta en valor está dando valor a nuestro arte. Mi agradecimiento sincero a todos y cada uno.
Estas semanas “cortas” son terribles. Llevo día y medio para encontrar el momento de subir esta entrada que tenía en la cabeza.
La víspera de Jueves Santos aproveché para hacer balance de lo que va de año y anunciar nuevos proyectos. La Semana Santa supone un pequeño descanso para coger impulso, para seguir trabajando.
Pero no hay que olvidar que la Semana Santa es una fiesta religiosa, una fiesta cristiana. En nuestra región son numerosas sus expresiones, el fervor popular por nuestras creencias. La más popular, la más “internacional” es, sin duda, la procesión de los disciplinantes: los picaos de San Vicente de la Sonsierra. Pero en La Rioja hay mucho más. Este año, por su declaración como fiesta de interés turístico regional, quiero destacar la Semana Santa de Logroño, que empezó con un excepcional pregón de Fermín Labarga.
Pero hay otras muchas celebraciones menos conocidas. El fin de semana pasado pude comprobar que la afición por las bandas de tambores y bombos va en aumento entre los más jóvenes. Se celebraba ya la quinta (cómo pasan los años) Exaltación de tambores y bombos Ciudad de Varea. Capirotes de todos los colores: verdes, blancos, morados, negros… desfilando al son de los sonidos de la Semana Santa. Cornetas, tambores, bombos y timbales. Marchas que se mezclan con impactantes silencios para interpretar, en la plaza de la iglesia de Varea, la Pasión de Cristo.
Felicito de nuevo, ahora en público, a los más de 450 cofrades que participaron, así como a la asociación que lo organiza, de San Cosme y San Damián.
Nada más. Tomen un respiro estos días y disfruten de nuestras tradiciones.
Y para asociar mi sábado con el calzado tengo que pensar en las alpargatas con las que los arnedanos recogen sus productos en la vega del Cidacos. O en las manoletinas del torero que por la tarde pisaba por primera vez el coso del Arnedo Arena.
Digo que fue maratoniana porque transcurrieron muchas horas desde que llegué antes del mediodía que dejaba Arnedo ya entrada de madrugada y en medio de las impresionantes rachas de viento que nos despidieron.
Por eso quiero dedicarle este post a mi familia: porque los fines de semana es cuando más puedo estar con ellos. Pero este sábado quise compartirlo con los arnedanos. Con este nuevo Arnedo que es tradición, historia y futuro. Pero que, sobre todo, volví a comprobarlo, es pasión.
Los arnedanos sienten pasión por su tierra, por su naturaleza: a los pies de Peña Isasa, en plena vega del Cidacos, los arnedanos hace mucha vida en la huerta, en las casillas. Cultivando tantos y tan buenos productos, como el ajo.
Así, han convertido al ajo asado en otro estandarte de la ciudad, gracias al festival que celebran cada año. Y a las distinciones que entregan coincidiendon con esta celebración. Todo con un único objetivo: exaltar las cualidades del ajo y divulgar la cultura de La Rioja más allá de nuestra región. Este año, recibió el galardón una institución como El Corte Inglés, representada por su presidente, Isidoro Álvarez. Bien merecido lo tenía por la excelente muestra de productos riojanos con la que cuenta entre sus catálogos.
Y Arnedo demuestra también, sin duda, pasión por sus tradiciones. La defensa de sus santos ante la tentativa navarra de su robo es buena muestra de ello cada año. Y el toro forma parte de sus costumbres: ahí está lo de “jugar al toro”, tan peculiar en la fiesta de San Marcos que celebran con la romería al Hontanar.
Esa pasión por la tauromaquia está presente en su feria de novilleros, su Zapato de Oro. Y más fuerza va a cobrar a partir de ahora con su nueva plaza de toros nueva. Una plaza que inauguramos en la noche del sábado y que se transformó en teatro, en coso y en auditorio en un precioso espectáculo titulado Arnedo Sueña. Un sueño hecho realidad, el Arnedo Arena, que ya pueden disfrutar los arnedanos, tengan la edad que tengan. Se lo merecen. ¡Va por Arnedo!
El miércoles de la semana pasada estuve en Sevilla, donde se respira ya un excelente ambiente electoral.
Al margen de la agenda de trabajo pude comprobar ese sentimiento, esa pasión que tienen los andaluces por lo suyo y en especial, por su Semana Santa, bandera en todo el mundo de su tierra y de su forma de ser. Cada día del año cuentan las fechas que faltan para esa Semana de fiesta y de pasión, tan suya y tan nuestra. Al margen incluso de las creencias religiosas me llamó la atención y me encantó con qué sentimiento viven sus tradiciones, sus costumbres, sus señas de identidad.
Tuve la suerte de visitar la Basílica de la Macarena -me sobrecogió la fuerza y la intensidad de su sentimiento- y una parroquia, menos conocida, pero muy unida a La Rioja, la de San Benito, donde tiene su sede la Hermandad de la Virgen de Valvanera (al lado están la calles Virgen de Valvanera y Santo Domingo de la Calzada). Un precioso retablo cerámico dedicado a nuestra Patrona engalana el exterior del templo (el que podéis ver en la foto); ya dentro, una imagen del siglo XVII preside el retablo mayor. Fina y galana, como la letra de la jota. Una imagen que parece simbolizar el corazón de La Rioja en Andalucía. Una imagen que volverá a pasear esta Semana Santa por las calles de Sevilla para seguir recordándonos nuestras raíces, nuestras tradiciones, lo nuestro.

Portada del monográfico de Berceo
La semana pasada celebramos la festividad de San Blas, tan popular en La Rioja. Muchos de nuestros pueblos mantienen la tradicional bendición de roscos, sobre todo en el medio rural. Mientras, en las ciudades prácticamente solo los comercios nos recuerdan estas costumbres: en Logroño se vendan roscos de San Blas casi un mes antes de
su fecha. Detrás de estos ritos, de estas costumbres, se halla nuestra base cultural, nuestras tradiciones y por tanto, también, nuestra historia.
El día de San Blas tuve el placer de presentar un estudio monográfico sobre la Historia de Santo Domingo de la Calzada. El apoyo a lo nuestro, a nuestros orígenes, del que ya he escrito aquí en alguna ocasión, se traduce en el apoyo a proyectos que estudien y den a conocer, precisamente nuestra historia, nuestras ciudades, nuestro patrimonio. En este caso, la importancia de Santo Domingo en la Historia de La Rioja y de España, por su riqueza histórica, por su amplio y variado patrimonio y por su papel como hito fundamental del Camino de Santiago.
El número monográfico de Berceo, la revista de Ciencias Humanas y Sociales que edita el Instituto de Estudios Riojanos, es una iniciativa digna de mi elogio. Y muy oportuna en un año que celebramos el IX centenario de la muerte del fundador de Santo Domingo y del nacimiento de la ciudad, porque se trata de un acontecimiento de excepcional interés para todos los riojanos.
El esfuerzo por conocer y dar a conocer nuestra historia tiene que ser constante, tan constante como la influencia de la ciudad calceatense a lo largo de sus 900 años de historia. Y no solo en La Rioja, sino también en las devociones ligadas al Camino de Santiago. No podemos olvidar que Santo Domingo cuenta con la Cofradía asistencial más antigua de Europa. Tenemos, sin duda, una historia de la que presumir.

Numeroso público acudió a la presentación