Ejemplo y modelo para las nuevas generaciones

Emprendimiento, innovación… son palabras que nos suenan familiares en los últimos años, pero hoy quiero  echar la vista atrás y poner en valor el espíritu emprendedor de muchos agricultores riojanos que a mediados del siglo XX decidieron unir sus fuerzas para formar las bodegas cooperativas que hoy en día conocemos.

En 1962 un grupo de 213 agricultores de Huércanos decidía unirse para tratar de sortear una situación económica difícil, como la actual, constituyendo la bodega cooperativa San Pedro Apóstol. 50 años después, con parte de aquellos socios fundadores presentes, el municipio y La Rioja entera les brindaban este fin de semana su particular homenaje.

El mérito de esos hombres y mujeres en un contexto adverso para los negocios se ve reflejado en la actualidad en la apuesta de la bodega, clara y decidida para salir adelante, por el comercio exterior. El espíritu emprendedor de sus fundadores sigue vivo en la tarea que ya desarrollan sus nietos.

Ese mismo año, en otro núcleo cercano, San Vicente, 233 agricultores propietarios ponían en marcha la cooperativa del municipio. Su idea era embotellar el vino que producían y vender a granel el resto. Cinco décadas después, hay que reconocer y felicitar su modelo de gestión por convertir una cooperativa sin vocación comercial en una empresa de éxito que exporta sus vinos a países de todo el mundo.

Felicitar a los socios actuales pero reconocer también a las personas que tuvieron el acierto, hace medio siglo, de unirse, de agrupar esfuerzos y energías, de trabajar hombro con hombro para convertir el vino en un elemento de progreso económico para su municipio y para sus viticultores. La unidad ha sido vuestra fuerza. Aprovechemos la fuerza que da la unión y apostemos por la internacionalización, la innovación, el emprendimiento, el diseño y la calidad para afrontar el futuro con la mejor de las garantías.

Sois todo un ejemplo y modelo para las nuevas generaciones.