Chupinazo y zurracapote, por todos los logroñeses

El sábado fue un día especial. Comenzaron las fiestas de Logroño, mi ciudad. Y la gente se echó a la calle desde primera hora de la mañana. Yo soy de los que me gusta almorzar (huevo frito con pimientos y un poco de lomo) antes de empezar toda esta juerga, y veo que las cuadrillas más jóvenes comparten esta costumbre, tan arraigada en nuestros pueblos.

La plaza como siempre, a reventar. El ánimo, mejor imposible. El Alcalde nos abrió un año más las puertas del Ayuntamiento para compartir ese momento mágico que supone, al explotar el cohete, el inicio de una semana completa de fiestas. Y a continuación, los brindis. Con las actuales autoridades, con los vendimiadores, con Cuca (la futura alcaldesa, y con tantos, tantos amigos.

Y por la tarde, ya en la calle Portales, ese acto que ya se ha vuelto tradicional: cada peña, cada cuadrilla, ha de abrir las puertas de su chamizo y probar, tras días en reposo, su zurracapote. Sirva este zurracapote, para brindar, porrón en mano, por todos los logroñeses. ¡Viva San Mateo!



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