La labor que desempeña todo el personal de Asprodema en defensa de los derechos de las personas con discapacidad intelectual es digna de elogio. Hay que alabar a gentes así en esta sociedad en la que vivimos. Por eso, el reconocimiento que me dieron el pasado viernes en forma de placa, tiene para mí un significado especial: por el orgullo que siento al echar la vista atrás, cuando hace 25 años poníamos en marcha esta asociación. Un colectivo que tanto ha hecho por mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y sus familias. Hay que elogiar su tarea y agradecerles su trabajo, su esfuerzo, su cariño y su solidaridad. Porque, de forma desinteresada, han trabajado y conseguido ayudar a que estas personas rompan las barreras que la sociedad les imponía en ámbitos como la formación o el trabajo.
25 años que Asprodema conmemora a lo largo de 2010. Y qué mejor manera de festejarlo que con la reciente inauguración en Nájera del centro de atención diurna. Nuevas puertas que se abren siempre con un lema en su dintel, con una misión clara: mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y sus familias. Porque juntos integramos. Porque detrás de cada éxito personal, hay vivencias, hay sacrificio, hay una persona solidaria, hay una persona de Asprodema.
Pdta: Os recomiendo visitar en la sala de exposiciones de los cines Moderno y hasta el día 27 de mayo, una exposición de fotografías sobre las personas con discapacidad en la vida cotidiana.
Enhorabuena por el reconocimiento de Asprodema. Y a Asprodema por el trabajo incansable y fructífero que viene realizando.