Para el que no lo sepa (que me disculpen los que lo conocen), el auto sacramental de Santo Domingo de la Calzada es una composición teatral en la que un pueblo -casi un centenar de calceatenses- representan el misterio de la eucaristía. Y lo hacen mirando hacia el retablo de Damián Forment, en el que se inspiran. El escultor valenciano dejó su vida trabajando en el retablo de la catedral de Santo Domingo allá por el siglo XVI, y ahora es este municipio el que le homenajea. Un retablo que, tras el cambio de ubicación, ganó en interés y le dio la sobriedad, transparencia y elegancia que la catedral merecía.
Ójala pudiéramos llegar a abordar la restauración de todos los templos como este caso de Santo Domingo. Todos las iglesias, ermitas, retablos, y demás elementos del patrimonio religioso de cada uno de nuestros 174 municipios. La Rioja es tan pequeña y a la vez tan grande en patrimonio, en historia, que a veces a las
administraciones se nos escapa de nuestras posibilidades la restauración de todos nuestros bienes
histórico-artísticos. Por ello, valga esta espléndida iniciativa del párroco y de Juan Carlos Ibarra, el director del auto sacramental, para poner el énfasis en este retablo precioso, y en tantas joyas de nuestro patrimonio. Joyas que también tienen nombres y apellidos. Cada pueblo y cada persona que se involucra en su puesta en valor está dando valor a nuestro arte. Mi agradecimiento sincero a todos y cada uno.