Últimamente vengo hablando (o, mejor dicho, escribiendo) en este blog de los rasgos distintivos que nos marcan a los riojanos. Y hoy, a raíz de mi presencia ayer en Alimentaria, quiero subrayar un concepto tan arraigado en nuestra tierra: la Agricultura, con mayúscula. La Agricultura como seña de identidad y la profesión de agricultor como rasgo característico de nuestra región: porque el campo y el medio rural adquieren en La Rioja una importancia especial hasta obtener la categoría de cultura.
La Rioja Agricultura. Cultura de la Tierra es el lema de la nueva campaña institucional que hemos puesto en marcha para promocionar esto que nos distingue: la fortaleza de nuestro sector primario. Es una campaña que tiene como protagonistas el rostro y las manos -trabajadas-, de Milagros, Alfonso, Luis Mari o Fernando. Ellos, riojanos de carne y hueso, con nombres y apellidos y no modelos retocados con photoshop, son el ejemplo de miles de agricultores, viticultores, ganaderos o artesanos quen de forma anónima, hacen región con su trabajo día a día.
Nadie sabe tanto de la tierra como ellos. Por eso, debemos reivindicar el agro riojano como una pieza básica en el desarrollo de esta región y como el verdadero motor de nuestra actividad económica y de la sociedad en la que vivimos.
El empeño que ponen estas personas y la experiencia que demuestran como profesionales son la auténtica garantía de la calidad de sus frutos. Calidad en origen y origen Rioja. La Rioja y los riojanos, la tierra y las personas, son protagonistas en Alimentaria.