De La Rioja a Extremadura

Congreso "Los cacereños que vinieron de lejos"

Ya se van los pastores, ya se van marchando,
ya se queda la sierra, triste y callando.
Ya se van los pastores, a la Extremadura,
ya se queda la sierra triste y oscura.

A cualquiera que escuche esta melodía tal vez le venga a la memoria el Espolón logroñés: el carrillón de Ibercaja. Pero esa música nos lleva mucho más lejos, siglos atrás, por las cañadas reales… hasta Extremadura. Cientos de cameranos dejaron sus pueblos para emprender nuevas vidas: algunos de ellos pasaron sin pena ni gloria pero otros muchos consiguieron hacer fortuna, tener relevancia y prestigio social, y dejar su huella en los lugares donde les acogieron. Cameranos que llevaban a La Rioja en el corazón e hicieron patria de su tierra.

Estos días en Cáceres se ha celebrado un interesante congreso bajo el título Los cacereños que vinieron de lejos. Los cameranos, como allí los conocen, “que llegaron de allá arriba” (así lo dicen). El martes tuve la suerte de conocer durante la inauguración a descendientes de aquellos riojanos que se sentían emocionados de poder honrar a sus antecesores. Cameranos que, una vez establecidos, pusieron en marcha negocios, comercios de lana principalmente e, incluso, abrieron los primeros bancos de la ciudad… Eran gente muy activa, muy trabajadora, personas que revitalizaron una ciudad “que en aquella época estaba muy parada” (así lo contaba con orgullo uno de los descendientes). Ese desarrollo económico es hoy objeto de estudio.

Basta con recorrer la preciosa Plaza Mayor de Cáceres para comprobar cómo entre sus soportales se situaban los comercios de la gente de Cameros. Con los años llegarían, incluso, a ocupar la alcaldía de la ciudad. Su huella pervive en apellidos como los López de Montenegro, los Muñoz de San Pedro, los Muro o De la Riva… Pero sobrevive, sobre todo, en los ojos y en la memoria de sus descendientes.

Hoy también las líneas de investigación de los historiadores dan cuenta de esa pasión por su tierra que los trashumantes llevaban en el morral, en el corazón. Investigaciones que se suman a los trabajos del IER ya existentes, De Villoslada de Cameros a Extremadura, de Carmen Fernández-Daza, Trashumantes riojanos, de Luis Vicente Elías o Cofradías de Valvanera: cauce de identidad riojana, de Fermín Labarga.

Por eso, reitero mis felicitaciones a los investigadores organizadores del congreso por elegir como tema de estudio un fenómeno demográfico determinante para la ciudad de Cáceres pero también para los pueblos de nuestra sierra. Felicitarles por su empeño en recuperar unas raíces históricas que también son nuestras, que son parte de nuestros orígenes, de nuestra identidad. Una cultura popular riojana que hemos ido forjando a lo largo de los siglos y que tenemos el deber de salvaguardar y de transmitir a las nuevas generaciones.



Una respuesta a “De La Rioja a Extremadura”

  1. juan ramirez dice:

    Sr. Sanz:
    A veces no valoramos nuestra propia historia, tan vinculada a nuestros municipios.
    Es por eso que la presencia y el apoyo de nuestro Presidente a este tipo de eventos y estudios es positiva. Tenemos que profundizar todavía más en nuestras raíces históricas, en esa gente que tuvo que emigrar, no solo a América.
    Por eso, teniendo noticias de congresos como éste, me siento orgulloso de ser riojano y orgulloso de la imagen que tienen de nuestra región fuera.
    Agradecido;
    Juan Ramírez, descendiente de un pueblo muy ligado a la mesta, Villosla de Cameros.

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