En la sociedad actual, se han producido fenómenos de incorporación de otras culturas que conviven con nosotros. Y, del mismo modo, nosotros también, los riojanos, nos incorporamos a otros lugares con culturas totalmente diferentes.
La búsqueda de una convivencia real no debe llevarnos a cometer equivocaciones. No podemos caer en el error de fomentar las culturas de los que vienen, pero hacerlo desplazando, o incluso obviando, los elementos tradicionales y patrimoniales de la nuestra. No podemos ni debemos hacerlo porque nos lleva a una pérdida de nuestra identidad. No podemos ni debemos perder las referencias de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que queremos seguir siendo. Hacerlo nos puede llevar al perder el rumbo.
Por ello, y con todo el respeto a otras culturas que, sin duda, nos enriquecen, siempre he sido y seguiré siéndolo un fiel y leal defensor de lo nuestro: de nuestro patrimonio y de nuestra tradición, de los orígenes y de las raíces que nos hacen ser RIOJANOS. Seguir siendo tal como somos, y orgullosos de lo que nos es propio. Por supuesto, no renuncio a compartir la cultura de quienes vienen de fuera como una aportación que sume aspectos positivos. Es más, creo que hay que apoyarles para que la cultiven. Eso nos enriquecerá a todos.
Igualmente, pienso que no hay que confundir aceptar y compartir la cultura de los otros con sustituir. Colocar la cultura de otros por encima de la nuestra -por poner un ejemplo que todos podemos entender- es tanto como colocar la bandera de La Rioja en nuestra tierra en un segundo lugar respecto a otras banderas. Defendamos lo nuestro y aceptemos otras culturas que seguro que nos puedan aportar o sumar aspectos positivos. Pero no pongamos lo nuestro en un segundo plano.
¡Enhorabuena!
Creo que dar un paso adelante como el que ha dado aquí, es algo a tener muy en cuenta, aunque se trate de políticamente incorrecto (que seguró que se hará).
Toda persona que se desplace de su lugar habitual de residencia o nacimiento llevará lo suyo, sus costumbres, manera de hacer y entender la vida y cultura. Pero para no sentirse extraña debe compartirlo con los que allí estaban cuando llegó. Nunca imponerlo.
Del mismo modo, el que allá estaba debe aprender de lo que le llega pero debe reivindicar lo suyo, lo propio, y no dejar que quede en el olvido y perder su identidad.
Un ejemplo a tener en cuenta tal vez sean los cientos de emigrantes riojanos que han salido de nuestras tierras y han llegado a Argentina, Chile y otros tantos lugares.
Saludos.
(Toma trabalenguas …).
tienes toda la razon,la pena es que hay que hay politicos que no se preocupan por lo nuestro.Les molestan los toros,si podrian hacer desaparecer a la iglesia,lo harian y todo esto es parte de nuestra cultura.La pena es que no se levantan de la cama y piensan en los problemas de la gente ,en el sentido comun de las cosas.Un saludo desde tu pueblo que alli ponemos lo nuestro en primer plano.
Aunque no venga a cuento, he encontrado una interesante pagina web sobre tu pueblo.
http://www.dinosaurios-igea.com