Profesionales como la copa de un pino

Una primera reflexión para comenzar. Me cuesta a veces trasladar alguna información. Así que no me queda más remedio que repetirme. No he venido a este blog a hacer política sino a hablar, a escribir, desde mi punto de vista personal. Y creo que lo estoy demostrando.

Dicho esto, voy a lo que importa. Esta mañana he tenido la suerte de compartirla con muchas personas, con cientos de trabajadores que se han acercado hasta Riojaforum a un acto de entrega de certificados de profesionalidad. Era la primera vez que se entregaban en La Rioja. Y he estado muy a gusto con ellos. Personas llenas de orgullo que han venido a por un título que los acredita como profesionales de algo, como albañiles, mecánicos, personal de ayuda a domicilio, hosteleros… de todo. He visto a personas llenas de ilusión. Para muchos es seguramente el primer título oficial que reciben en su vida. Y para muchos tal vez sea el único.

Y al estar con ellos me he acordado de la vieja figura de los aprendices, que empezaban limpiando, por ejemplo, el motor de un coche y acababan siendo grandes mecánicos. Y nunca nadie les acreditaba que eran profesionales como la copa de un pino. A este tipo de gente he visto esta mañana. Creo que hemos pasado una etapa de titulitis excesiva, y me refiero a la obsesión por tener títulos universitarios, masters y demás. Cuanto más altos mejor. Y eso está bien, pero se nos estaba olvidando la importancia de los oficios, del trabajo manual, artesanal. Hoy he visto a estas personas que creo que han salido de Riojaforum con la autoestima a tope. Me han contado que se abrían las puertas de Riojaforum a las diez y media para el acto y había gente esperando desde las diez menos cuarto. Tan importante era para ellos. Me siento orgulloso, de verdad, si en algo he podido contribuir a cambiar su forma de vida.

He visto incluso a personas de mi pueblo, ilusionadas, rebosando confianza. He sentido el calor humano, personas que se acercaban para hacerse una foto conmigo o para hablar conmigo. He estado mucho más a gusto que en otros actos más protocolarios, pero también más fríos. Quizás en buena medida se deba a que para mucha gente estos actos forman parte de su rutina, mientras que para los que han venido esta mañana a recoger sus diplomas era algo extraordinario, un día muy especial. Y se les notaba muy agradecidos. Yo también les agradezco a ellos sus muestras de afecto, su sencillez y su cercanía. Suerte a todos ellos.



Una respuesta a “Profesionales como la copa de un pino”

  1. Raquel García dice:

    Es interesante que se reconozca de una forma oficial el aprendizaje obtenido con el devenir de los años desempeñando un oficio, pero creo que es necesario, que las instituciones hagan un reconocimiento “oficial” a las madres, ese trabajo artesano y lleno de amor que nos hace expertas cocineras, enfermeras, y porqué no, en tiempos de crisis excelentes economistas. Desde este rinconcito reclamo un poquito más de atención para las familias y en especial para las madres que parece que con tanta ley del aborto, no existamos. ¿Para cuando una capacitación profesional en paciencia? Un saludo

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